De señal a señal
En el museo de arte moderno
Breleur es un pensador visual nutrido de las grandes interrogantes del mundo, un artista intelectual que viene a completar la magia enigmática de su isla Martinica con una obra caracterizada por su inmensa amplitud,

Ernest Breleur
CRITICA DE ARTE .MIEMBRO de AICA INTERNACIONAL.
Gracias al mecenazgo de la Fondation Clément de la isla Martinica, de la Dirección Nacional de Museos y la acogida profesional de la Dirección del MAM, con todo su equipo museográfico y técnico , del 24 de febrero al 5 de abril 2026, tendremos la oportunidad privilegiada de conocer y pensar la obra de un artista fundamental del Caribe francófono, con una trayectoria internacional que se inició en las artes visuales y aplicadas desde París, Francia, durante las décadas de los 60 y 7 0, años de intensos cuestionamientos sobre los lenguajes éticos y estéticos, revolucionando y cuestionando el confort del pensamiento pequeño burgués, y hacer del imaginario una cuenca de creatividad renovadora.
Breleur es un pensador visual nutrido de las grandes interrogantes del mundo, un artista intelectual que viene a completar la magia enigmática de su isla Martinica con una obra caracterizada por su inmensa amplitud, pues pertenece al ramo de laureles del pensamiento ilustrado desde Martinica hacia el universo con una fidelidad evolutiva desde las gestas libertarias de sus antepasados celebrados y honrados por Cesaire, Fanon, Glissant y Chamoiseau.
Ellos, con la metáfora y la palabra, el con el trazo, el signo .
Escritores como Kundera se maravillaron con su obra y se estremecieron frente a ella suscitando reflexiones poéticas y filosóficas , testigos de una conexión universal del signo, del trazo y del verbo.
Su obra está a flor de piel como una oferta al público
El enigma hay que buscarlo en la intimidad de una interioridad que debemos explorar con el rigor científico del galeno que busca en los órganos el diagnóstico del paciente.
Es en este giro fundamental que hemos arrancado nuestro camino mítico como un proceso iniciático frente a un artista cuya maestría no se detiene en materiales, formatos y técnicas pues nos guía por senderos de meditación sobre el laberinto inacabado de la vida hacia la muerte, nos llama a mirar hacia adentro de nuestra psiquis, pero indagando en nuestras anatomías .
Breleur busca y encuentra debajo de la piel humana , gracias a las radiografías recuperadas en los escombros de los hospitales de su isla Martinica, nuevas posibilidades plásticas y nuevas formas , como las esculturas colgantes, con recortes plásticos, en un proceso de formas que pasan de ser llanas y anónimas a convertirse en sujetos visuales donde, más allá de la muerte, el cuerpo escultural del objeto de arte colgante, en movimiento, deja en evidencia la fuerza de la mirada del artista en el destino individual y colectivo, pues el ojo se impone como metáfora de la conciencia crítica y libre, abierta a la complejidad .
Es inevitable detenerse en el mensaje de vida espiritual y funcional que este artista encontró en la superficie llana y plástica de una radiografía sucumbida en el anonimato de una descarga clínica , para retomar vida bajo la sabiduría técnica de un maestro de la luz y del volumen , hasta reencontrar en sus ensamblajes y collages esculturas danzantes y libres de movimiento que se encarnan en figuras esculturales donde no falta la evocación posible de una bailarina tribal africana, de un espectro totémico de Oceanía, de un vuelo nocturno de colibríes perdidos en la noche.
La fuerza expresiva de cada figura parte de la reinterpretación del espacio llano y liso de la de los rayos x, en fotografías resucitadas por un artista que sabe poner cuerpo en el alma enfrentando la eventualidad de un diagnóstico trágico, en obra visual, dándole a la fría e inquietante radiografía un campo de sensibilidad ,conciencia y belleza.
Caribeño de pura cepa, desde su obra construye una investigación visual, unos planteamientos, que van más allá del concepto de las identidades políticas.
El conjunto de su producción plástica y visual despliega la evolución de sus meditaciones éticas, comprometidas con la evolución de la humanidad frente a las convulsiones demoledoras de la condición de los seres humanos en nuestro planeta tierra.
Desde la evolución pictórica y dibujística de los noventa, los cuerpos en estado de elevación y flotación aérea, destaparon poco a poco sus anatomías para llevarnos por el laberinto orgánico y anatómico de la morfología corporal.
Breleur es un mundo y hace mundo hacia una creación de alta expresión contemporánea abierta a todos los mundos, con coherencia y maestría es uno de los ejes fundamentales de la posmodernidad artística y visual que desde el Caribe, estrecha y revoluciona la imagen artística para convertirla en un espacio posible de meditación y reflexión sobre la vida y la muerte en un proceso de investigación y dudas que desde el taller salen a la luz de la vida con los enfoques de luces y formas, de colores y radiaciones que hacen de una radiografía, rayos x, una celebración, una resurrección del cuerpo,
Breleur, después de muchos años de exploración, entrega su producción como un acontecimiento en la historia del arte contemporáneo lo que nos permite enfocarlo y presentarlo como incuestionable maestro desde el Caribe hacia un mundo de todos los mundos, con sus lenguajes visuales de un artista francófono del Caribe.
Recibirlo en el MAM es un acontecimiento que enriquece las artes universales desde nuestro Museo de Arte Moderno de República Dominicana.