Niñez y vejez en China
CHINAAA
POR: MAYDA BALMASEDA SARIEGO
Al igual que en otras sociedades de economía avanzada, la situación socio económica de China registra una doble presión demográfica con una disminución de la tasa de natalidad y un aumento en el número de envejecientes. Habiendo sido la nación más poblada del mundo por centurias ha perdido esa posición frente a la India. El desarrollo social, con su dinámica de presiones laborales, afán de crecimiento y aspiraciones personales de la nueva época induce a postergar el matrimonio y la llegada de los hijos. En tanto, los cada vez mayores niveles de confort social y mejor salud eleva la esperanza de vida y, con ello, mayor edad.
Para las autoridades chinas el desarrollo y crecimiento no puede medirse solo por lo cuantitativo, por estadísticas, sino que tiene que tener un impacto en el nivel de vida de la población y ello conlleva un mayor número de envejecientes como también elevar el cuidado y atención a la infancia.
En 2016 China abolió la norma del hijo único introducida en los años ochenta del siglo XX ante la alta tasa de nacimientos que provocaba un veloz crecimiento de la población con la presión socio-económica que conlleva y en 2021 permitió que las parejas pudieran tener hasta 3 hijos. Una encuesta realizada por la Comisión Nacional de Salud mostró que las mujeres en edad fértil presentan “poca voluntad” para tener hijos. Los costos de la enseñanza, escasez de guarderías y el desarrollo profesional desalientan la tenencia de hijos.
Datos oficiales mostraron que en 2020 el aumento de la población del país fue de solo 480 mil personas, la tasa de aumento demográfico más baja en decenios.
Niñez y natalidad
Con un conjunto de medidas legales, económicas y sociales se pretende estimular la natalidad: políticas de ayuda para vivienda; ofreciendo más casas subvencionadas con prioridad a matrimonios con hijos menores de edad y más beneficios sociales. Las parejas con más de un hijo, que no sean propietarios de la vivienda, podrán retirar mayor cantidad de dinero para alquiler del Fondo de Vivienda de la Seguridad Social –empleadores y empleados en China tienen que abonar a un fondo personal parte de los impuestos mensuales para la compra de una vivienda en el futuro-. Cada urbanización dispondrá de una guardería en 2025.
Otras medidas introducidas comprenden mayor flexibilidad laboral o ayudas fiscales y para la educación con el objetivo de “crear un entorno favorable al matrimonio y la fertilidad” ofreciendo flexibilidad horaria y la posibilidad del trabajo desde la casa para facilitar el cuidado de los niños. Se mejora el seguro de maternidad y se alienta a los empresarios a apoyar con el pago de guarderías y estipendios orientados a la crianza.
Como parte del fomento a la natalidad se aprobó un subsidio para el cuidado de los niños que se espera beneficie a más de 20 millones de familias con unos 12 millones de niños cada año. El subsidio de 503 dolares anuales por cada niño menor de 3 años contribuirá a un incremento en los ingresos disponibles de cerca de 2,800 millones de dólares solo durante el semestre del otoño de 2025.
Desde agosto de 2025 en los jardines infantiles públicos los niños no tendrán que pagar en el año previo a su ingreso a la primaria. En los jardines privados la tarifa será reducida según el monto exento en el sector público. Los departamentos fiscales subsidiarán a los jardines infantiles para compensar la consecuente reducción de ingresos.
La preocupación por la niñez y los jóvenes se extiende a la educación, lo que ha sido objetivo prioritario desde la fundación, hizo ahora 76 años, de la República Popular China garantizando el derecho igualitario. Desde julio de 2024 se introdujo una política de “doble reducción” de la carga de aprendizaje y de las tutorías extraescolares excesivas, dando más tiempo a los estudiantes y menos carga a los padres.
Para la protección de la niñez y las mujeres el cuerpo legal chino cuenta con más de 100 leyes y reglamentos según se recoge en el Libro Blanco publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado.
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La vejez y la “economía plateada”
Consecuente con la idiosincrasia, tradición y cultura China de respeto y cuidado familiar para los ancianos, los empresarios chinos han visualizado un potencial enorme en la “economía plateada”. Los productores de electrodomésticos, en una nación muy tecnológica, han iniciado ofertas de robots de rehabilitación personalizada mediante IA, televisores con protección visual médica, sanitarios inteligentes y recordatorios para la toma de medicamentos. Estos podrían aportar un mercado de 14 mil millones de dólares en 2025 y de 140 mil millones en 2030. Según proyecciones adultos crecerán en más de 10 millones anualmente en la próxima década; para 2035 la economía plateada representará el 9 % del PIB.
A fines de 2024 en China había 310 millones de personas con 60 o más años, pero se pronostica que, en diez años, en 2035, ese grupo etario representará al 30 % de la población, un estimado de 423 millones de ciudadanos.
Se han abierto centros regionales integrales de atención a envejecientes elevando el nivel de la calidad de la atención domiciliaria. Beijing dispone de 608 instituciones para la atención a ancianos contando con unas 109 mil camas, a la vez tiene 105 centros regionales de servicios de atención a envejecientes, más de 300 centros que brindan diversos cuidados y 1,500 centros comunitarios de servicios para personas de avanzada edad.
Con retiro obligatorio a los 60 años es usual ver a adultos mayores bailando en parques y plazas.
La tendencia a más ancianos y menos nacimientos proyecta, por un lado, mayores inversiones para atender a los mayores, pero por otro, la no reproducción de la fuerza de trabajo conduciría a la escasez de fuerza de trabajo. Consciente del desafío las autoridades chinas toman acciones e invierten recursos para retrotraer la situación.