Literatura
Las novelas de Guillermo Piña-Contreras*
Guillermo Piña-Contreras tiene hoy en su haber 4 novelas, y me parece que, según me ha comentado, está por concluir otra más. Empezó publicando novelas en 1995, cuando dio a la estampa Fantasma de una lejana fantasía
Novelas
GIOVANNI DI PIETRO
No alegra tener con nosotros hoy 6 de abril de 2026 en este espacio de la Librería Norberto de San Juan, Puerto Rico, a uno de los más importantes novelistas dominicanos del momento: Guillermo Piña-Contreras.
Lo que digo no es poca cosa. Ni es una manera de engraciarme con él. Es algo de pura verdad.
Es así porque, para nadie es un secreto que, a mi entender, la República Dominicana parece tener el récord mundial de novelas publicadas en un solo año. En efecto, no pasa día que no aparezca publicada una nueva novela, y cada una de ellas es celebrada como un gran logro. A veces, considerada como la “gran novela” dominicana.
Las cosas, sin embargo, son muy diferentes. Muchas de estas obras simplemente no alcanzan la más mínima talla para que puedan ser consideradas como válidas en términos de lo que es o debería ser una novela de hecho y de derecho.
Lo que digo aquí le parecerá a mucha gente como algo muy cruel. Pero es así. Lo es porque, para mi desgracia, llevo ya más de 30 años leyendo y escribiendo acerca de la novelística de República Dominicana de los siglos XIX y XX y me atrevería a decir que la novelística dominicana contiene obras buenas y excelentes de sobra, tampoco me tiembla el pulso para sostener que, especialmente en los últimos años, la gran mayoría de lo que se publica tiene muy poca importancia en términos literarios.
Pero, regresemos a Piña-Contreras.
Guillermo Piña-Contreras tiene hoy en su haber 4 novelas, y me parece que, según me ha comentado, está por concluir otra más. Empezó publicando novelas en 1995, cuando dio a la estampa Fantasma de una lejana fantasía; en 2006 fue publicada, en colaboración con la artista plástica Inés Tolentino, La casa de Leonor; en 2018, La reina de Santomé, Premio Nacional Feria del Libro 2019; y, en 2022, Con el Caribe al fondo.
Como se puede ver, no es una obra novelística extensa. No lo es si la comparamos con lo que otros novelistas, por cierto, noveles, nos ofrecen. En el caso de unos cuantos, se trata de una lista kilométrica de obras.
Lo que hace la diferencia, como es obvio, es que estas novelas de Guillermo Piña-Contreras valen considerablemente la pena. Tanto por los textos en sí mismos, como por su contenido. Piña-Contreras es un novelista que sabe escribir. No inventa cosas. No experimenta ni se deja arrastrar por las modas que a menudo se presentan. Posee una prosa depurada, limpia, y con raíces profundas en la buena literatura. Algo que, sin duda, encuentra el origen en su profesión de traductor, especialmente del francés, y en su familiaridad con escritores que son considerados tradicionales. Basta con decir, por ejemplo, que el maestro de Guillermo Piña-Contreras es Juan Bosch.
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El contenido de las obras de Piña-Contreras es variado, pero siempre actual. Fantasma de una lejana fantasía es una novela testimonial. La novela testimonial es la que más auge ha tenido en la novelística dominicana después de la caída del régimen de Trujillo en adelante. Pero, en esta novela, Piña-Contreras no se limita a lo que la gran mayoría de los novelistas ha hecho, es decir, testimoniar acerca de eventos reales o ficticios relacionados con la tiranía.
En 1995, ya se estaba produciendo en el país una reevaluación de ese pasado tenebroso, y Guillermo Piña-Contreras, en su novela, registra ese cambio. El régimen no brutalizó únicamente las clases bajas, como los novelistas de tendencia marxista sostenían hasta la saciedad; brutalizó, por el contrario, todos los estratos sociales. Esto, en 1995, era una apreciación un tanto herética. Pero Piña-Contreras le dio expresión.
La casa de Leonor es una novela psicológica. En ella, Guillermo analiza el trauma de una adolescente ante el adulterio de la madre. La reina de Santomé presenta un cuadro provincial de lo que fue el régimen en un pequeño pueblo del interior de República Dominicana. O sea, que traslada el tema del trujillismo/ antitrujillismo, el tema central de la novela testimonial, de la ciudad a la provincia, algo que otros novelistas nunca habían hecho.
Con el Caribe al fondo es una novela policíaca. Guillermo Piña-Contreras decide incursionar en este tipo de novela muy practicado tanto fuera como dentro de República Dominicana. Pero no se limita a la mera invención de un crimen que hay que resolver, sino que, en ese proceso, también se dedica a describir en detalles un sector de la sociedad dominicana, el de la clase media alta, poniendo en evidencia sus glorias y sus miserias. Al hacer esto, lleva la novela policíaca más allá de lo que es su costumbre.
Entiendo, pues, que lo único que ahora procede es que les recomienda familiarizarse con la obra novelística de Piña-Contreras. Es como decir que le estoy dando mi imprimátur como crítico. Eso es por lo que vale, ya que, en esos 30 años de actividad dentro de la novelística dominicana, nunca he pretendido, como algunos insisten, que tengo la verdad exclusiva con relación a los juicios que emito. Sólo quiero decir que, con la obra de Guillermo Piña-Contreras, al leerla, no se equivocan. Pueden apreciarla y disfrutarla por lo que simplemente es, excelente literatura.
[*Texto leído en la Librería Norberto, Plaza de Las Américas, 6 de abril de 2026 San Juan, Puerto Rico,]