Premios
Palabras de Miguel José Barceló Corripio en acto de entrega de los Premios Fundación Corripio 2025

José Miguel Barceló Corripio
Distinguidos señores ministros, cuerpo diplomático acreditado
Roberto Angel Salcedo, ministro de Cultura
Señores José Luis y Ana Mary Corripio, mis queridos abuelos
Señores Manuel y Rafaela Corripio, José Alfredo y Laura Corripio, Alejandro y Lucia González, mis tíos.
Señores Rafael y Ana, mis padres
Distinguidos señores galardonados en el día de hoy
Señores José Alcántara Almánzar y Juan Daniel Balcácer, miembros asesores de la Fundación Corripio.
Mariana, mi esposa
Queridos hermanos, hermanas, primos y primas
Distinguidos amigos, señoras y señores...
¡Buenas noches!
En nombre de la Fundación Corripio, constituye un verdadero honor para mí poder darles la bienvenida a esta ceremonia en la que celebramos algo más que logros: celebramos el esfuerzo, la pasión, el compromiso y el servicio.
Con el deseo de mantener vivos los valores que queremos honrar, la junta de la Fundación Corripio, nos ha concedido, a los miembros de la cuarta generación de nuestra familia, el enorme privilegio de pronunciar el discurso central de este acto.
En el día de hoy tengo el honor de poder ejercer esa responsabilidad que se me confiere, y que asumo con sentido del deber y el compromiso de impulsar las mejores causas, como bien aprendí de mis mayores.
Esta noche, en la que hacemos entrega de los Premios Fundación Corripio 2025, buscamos destacar la labor y la trayectoria de personalidades e instituciones que, con su trabajo en las áreas de su especialidad, contribuyen a engrandecer el patrimonio intelectual, artístico y científico de la nación.
Queremos exaltar a quienes, con sus valiosos aportes, sientan las bases para el desarrollo de nuestra sociedad; a los quienes, con su cotidiana pasión y entrega al trabajo, se constituyen en referentes indispensables para los demás, tanto en las buenas prácticas de su oficio, como en el deber ser que los dominicanos aspiramos, en beneficio de toda la colectividad.
Pero, más que las contribuciones individuales de cada galardonado en su respectiva área de competencia, valoramos esa cualidad común a todos los laureados, una especie de vínculo que los une y entrelazan más allá de sus respectivas competencias, un valor que constituye una referencia universal; una cualidad que debe ser no sólo reconocida, sino también promovida y exaltada como ejemplo a seguir; como una característica que puede ser asumida por cada dominicano en el día a día de sus labores cotidianas, independientemente de cuáles sean y que representa la diferencia entre el éxito y todo lo demás: la excelencia.
En esa búsqueda de las mejores prácticas y valores en una sociedad como la nuestra, todavía en proceso de crecimiento –y con muchos retos por delante–, esa valía personal compartida, constituye un punto de referencia para las actuales y futuras generaciones, tan necesitadas de orientación y buenos ejemplos.
Estos galardones se constituyen, más allá de la satisfacción en sí misma que dan los premios, en un reconocimiento general, que es el tributo que la Fundación Corripio quiere extender a quienes han dado lo mejor de sí para que podamos ser un mejor país. Así que, de antemano, gracias a ustedes por encarnar ese ideal que admiramos.
A través de estos cinco reconocimientos: en Ciencias Sociales y Jurídicas, en la categoría «Derecho Constitucional», otorgado al Dr. Milton Ray Guevara; en Ciencias Naturales y de la Salud, «Neumología», conferido al Dr. Jorge Gerardo Marte Báez; en Artes, «Danza Contemporánea», al bailarín y coreógrafo Edmundo Poy; en Comunicación, en «Periodismo Económico», a José Jairon Severino Duarte; y el Premio Familia Corripio Alonso, que este año recibe el Centro de Atención Integral para la Discapacidad (CAID), la Fundación Corripio Incorporada, luego de un pormenorizado y objetivo proceso de evaluación a cargo de jurados competentes y objetivos, considera que reúnen las cualidades éticas, cívicas y profesionales para constituirse en ejemplos nacionales del pueblo dominicano.
Que la trayectoria, aportes y realizaciones de estos cinco galardonados sirva, no sólo como ejemplo de constancia, entrega, compromiso y excelencia, sino también como fuente de inspiración a los cientos de miles de dominicanos que cada día se levantan creyendo en que, un mejor futuro será posible. Que sirva de inspiración para confirmarnos a todos, que, con dedicación, esfuerzo y disciplina, podemos tocar la excelencia, sin olvidar que todo lo que hagamos contribuye a mejorar la calidad de vida del país.
Finalmente, que la entrega de estos reconocimientos sirva para honrar a quienes, con su dedicación y sacrificio –diario, consistente y consecuente–, han hecho del trabajo, una vocación; del esfuerzo una convicción; y de la entrega, una pasión. Gracias por ser fuente de inspiración y ejemplo; gracias por mostrarnos lo mejor que cada dominicano lleva dentro.
Para la Fundación Corripio, preservar, proteger y difundir nuestro legado cultural constituye su misión, y testimoniar gratitud hacia quienes con su trabajo contribuyen al engrandecimiento de ese legado, es nuestra obligación; una que ejercemos con enorme satisfacción y sentido de agradecimiento.
Muchas gracias.
Areíto
El personero, de Efraím Castillo, y el capítulo del trepador, una novela corta dentro de la novela
DIÓGENES CÉSPEDES