Supremacista blanco fue pistolero en uno de los ataques mezquitas Nueva Zelanda

Police officers search the area near the Masjid Al Noor mosque, site of one of the mass shootings at two mosques in Christchurch, New Zealand, Saturday, March 16, 2019. (AP Photo/Mark Baker)
Police officers search the area near the Masjid Al Noor mosque, site of one of the mass shootings at two mosques in Christchurch, New Zealand, Saturday, March 16, 2019. (AP Photo/Mark Baker)

El responsable de al menos uno de los ataques contra dos mezquitas de Nueva Zelanda que dejaron 49 muertos trató el viernes de dejar algunas cosas claras en el manifiesto que escribió: es un australiano de 28 años que odia a los inmigrantes. Es un nacionalista blanco. Estaba molesto por los ataques perpetrados por musulmanes en Europa y quería vengarse y provocar miedo.
Pero también, claramente, quería llamar la atención. Aunque dijo que no buscaba la fama, el agresor —que las autoridades identificaron como Brenton Tarrant— dejó un documento de 74 páginas publicado en las redes sociales en el que dijo que esperaba sobrevivir al ataque para propagar mejor sus ideas en los medios de comunicación.
También transmitió en vivo su agresión, mostrando los detalles explícitos del horror vivido en la mezquita Al Noor, en Christchurch. Esa masacre dejó al menos 41 muertos, mientras que otro ataque en otra mezquita de la misma ciudad, ocurrido poco después, produjo varias víctimas más. La policía no dijo si ambos ataques fueron perpetrados por la misma persona.
Tarrant compareció brevemente en la corte el sábado por la mañana en medio de intensas medidas de seguridad, y no mostró ninguna emoción cuando el juez le leyó el cargo en su contra.
Si bien su manifiesto y video fueron estrategias obvias y desdeñosas en busca de fama, dan algunas pistas importantes a la gente que trata de entender por qué alguien mataría a decenas de personas inocentes que simplemente dedicaban la tarde a la oración. No podría haber un lugar más desconcertante para una masacre que Nueva Zelanda, un país tan plácido y aislado de las masacres que abundan en Estados Unidos que la policía rara vez porta armas. Pero el agresor subrayó que su elección de Nueva Zelanda se debe precisamente a que es un país remoto. Escribió que un ataque allí demostraría que ningún lugar del mundo está a salvo y que incluso los países más alejados se ven afectados por migraciones masivas. .