Taimáscaro, personaje del carnaval hecho a la medida de Puerto Plata

23_02_2019 HOY_SABADO_230219_ ¡Vivir!3 C

Puerto Plata y su tradicional “taimáscaro” andan de júbilo. No por casualidad, el Ministerio de Cultura ha decidido dedicarles el Desfile Nacional de Carnaval 2019, que se desarrollará el próximo 3 de marzo, en el malecón de Santo Domingo, a partir de las 2:00 de la tarde.
La inquietud y pretensión artística de un grupo de jóvenes de La Novia del Atlántico los llevó a crear en 1991 este personaje carnavalesco que, durante veintiocho años, ha ido trenzando una gran tradición cultural en el carnaval dominicano.
La afortunada licencia a la imaginación que se dieron sus creadores: Jacinto Beard, Gregory Suero, Banahí Severo, Ramón Reyes, Jesús Reyes, Ramón Peña, Roque Cid, Indira Lantigua, Víctor Ramos y Wendy Lluberes, entre muchos otros, buscaba conciliar los principales rasgos de las tres culturas que perfilaron nuestros orígenes: los blancos europeos, los negros africanos y los aborígenes. Así nacieron el “taimáscaro” y su comparsa, como una franca referencia cultural a la unión de estas tres razas.
Esta motivación aún permanece estampada en la memoria de Jacinto Beard, quien recuerda aquel momento como la excusa perfecta para crear un personaje característico de esta provincia cibaeña, pero con arraigadas referencias culturales, que se constituyera en el legado espiritual de nuestros antepasados.
Durante sus casi tres décadas de existencia carnavalera, entre pirueta y pirueta, el taimáscaro ha expresado un merecido homenaje a nuestros primeros pobladores taínos, de los cuales, a propósito, adquiere su nombre. “Taimáscaro es una composición de las palabras ‘taíno’ y ‘máscaro’”, explica Jairo Reyes, carnavalero y uno de los principales representantes del personaje en la provincia costera.
Jacinto Beard, su fundador, prefiere reflexionar sobre la historia de este personaje en etapas; una primera, compuesta por el proceso de creación; otra, que pertenece a la fase de incorporación de nuevos precursores, y una etapa actual de nueva generación, en la que confiesa tener la esperanza de que mantengan la chispa original de taimáscaro, que persigue continuar promoviendo los valores espirituales de nuestros antepasados.
“El disfraz de taimáscaro nació siendo elaborado con elementos naturales, cuyo más alto valor es el de la manualidad reciclada. Por ejemplo, un pantalón cualquiera, ceñido al cuerpo, con caracoles sacados de nuestra costa del océano Atlántico, que se pegan al pantalón simbolizando a las sirenas, y una blusa y capa española que lleva pintada sobre ella pictografías taínas”, comenta Jacinto Beard.
Junto a estos elementos del traje, se añaden también un cinturón, que alude a la cultura taína; pañoletas de colores atadas a los brazos, en representación de la religiosidad africana, y la máscara, que está representada por figuras y deidades taínas.
La tradición cultural de taimáscaro se ha deslizado en toda la población puertoplateña y gracias al empoderamiento y la complicidad de la comunidad, hoy existen 25 tribus (grupos) que mantienen latente esta identidad del carnaval dominicano. Cada tribu, en el apogeo de cada una de sus representaciones, danza los mismos areitos con los que la cultura taína animaba sus ceremonias.
“La conformación de taimáscaro está ideada en tribus. Nosotros quisimos traer el mismo esquema de la sociedad taína a taimáscaro. Con ello se planteó crear grupos de hermandad que colaboran entre tribus y entre los miembros dentro de cada tribu. Este es un concepto que persigue trabajar en equipo, y en el que la mujer tiene también una participación fundamental, al igual que la tenía en la sociedad taína”, añade con énfasis Beard.
El simbolismo con el que el taimáscaro valoriza la participación de la mujer guarda un lugar especial en la historia y evolución de este personaje.
Al repasarla, Jacinto Beard recuerda que gracias a la integración en 1994 de mujeres como Juaneris Beard, Ivelise de Cruz, Sandra Gómez, Rosa Mercado y Mirian de Peralta, se puso al personaje en el mapa del carnaval dominicano. “Ellas sacaron de Puerto Plata a taimáscaro. Fueron la salvación de este personaje. Nosotros estábamos enfocados en la parte creativa y ellas vinieron a organizarnos, a crear un enlace y colaborar con la educación de la tribu”, agrega.