Tampa Bay tras tiempos mejores

TAMPA BAY.- Lou Piniella es un hombre optimista. Y tiene buenas razones para sentirse así. En los papeles, sus Devil Rays tienen un mejor equipo, y el fogoso piloto ha garantizado que este año Tampa Bay finalmente saldrá del fondo del Este de la Liga Americana.

Pero hay un detalle que se presenta como insalvable. El Este es la misma división en la que están los Yanquis, Medias Rojas, Orioles y Azulejos. Cuatro equipos potentes y más recursos que Tampa. La mala suerte de Tampa es encontrarse en la división más difícil en las grandes ligas.

Ello hace pensar que los Devil Rays inexorablemente están condenados a seguir en la cola, el único sitio que han conocido a lo largo de siete años de existencia. En el primer año de Piniella, Tampa dio algunos pasos tímidos en el 2003, como fue sumar ocho victorias más con respecto a la temporada previa.

Es en equipo joven, con fichas muy prometedoras, sobresaliendo el jardinero Rocco Baldelli y el designado Aubrey Huff. Pero las diferencias que imperan en la división son abismales.

Las nóminas de los Yanquis y Medias Rojas superan tranquilamente los 100 millones de dólares. La de Tampa es de apenas 21 millones y eso que le inyectó unos 10 más para este año.

Tampoco le es fácil conseguir agentes libres, como ocurrió con Tom Gordon, quien prefirió tener un papel secundario con los Yanquis a ser el cerrador de los Devil Rays. Pero Piniella ve las cosas con un perfil más positivo. “Somos el equipo que más ha mejorado en esta división, punto”, dijo Piniella. “Este un buen equipo y vamos a ganar una cantidad apreciable de juegos”. Hay muchas caras nuevas en Tampa, muchos de ellos buscando redimirse de malas experiencias en otros lares. Un Tino Martínez que está quemando sus últimos cartuchos será el inicialista tras ver declinar su producción con San Luis los últimos dos años.

El cubano Danys Báez recibirá una nueva oportunidad para cuajar como taponero, luego de no dar la talla con Cleveland. Ahí consiguió 25 rescates, pero permitió diez veces que un rival remontase en el marcador. Un error de fildeo del puertorriqueño José Cruz hijo le costó un partido de playoffs a los Gigantes, y tuvo que irse de San Francisco con más pena que gloria. Ahora, busca comenzar de cero como el jardinero derecho en Tampa. La parte más débil del equipo es el pitcheo, que figuró undécimo entre los 14 equipos de la liga en cuanto a efectividad (4.93). De momento, Piniella lo tiene en un pedestal al venezolano Víctor Zambrano, a quien ya nombró como el abridor del partido inaugural de la campaña contra los Yanquis, el 30 de marzo, en Tokio. Zambrano fue lo mejor en el cuerpo de lanzadores de Tampa al acumular marca de 12-10 y efectividad de 4.21 en 34 apariciones. Otro brazo venezolano, el de Jeremi González (6-11, 3.91), es señalado para ser el segundo de la rotación, luego de mostrar la forma con la que impresionó en 1997, su año de novato con los Cachorros.

Los demás puestos están para cualquiera. Decididos a surtirse con algo de experiencia, los Devil Rays trajeron a varios veteranos, como el derechos Paul Abbott y los zurdos John Halama, Damian Moss y Mark Henderickson. También se han cifrado expectativas en el prospecto Doug Waechter, de buena labor sobre el cierre de la última temporada.

El bullpen, por su parte, pinta de otro color con la llegada de Báez, Todd Jones y Mike Williams, quienes se suman a Lance Carter (26 rescates), quien fue el solitario representante de la franquicia en el juego de estrellas.

La alineación regular promete mejores números ofensivos, ya que Martínez y Cruz pueden ser el complemento ideal de valores en pleno ascenso como Baldelli, Huff y Carl.