Tanto va el cántaro al agua…

El tal Miguel Vargas Maldonado, reconocido por la prensa, el Gobierno y una cáfila de equivocados y oportunistas, anda “organizando” otra de sus jugadas para intentar mantenerse en la presidencia de facto del Partido Revolucionario Dominicano.

En una operación de pinza con la que se propone ahogar al PRD y convertirlo en un partido minoritario que sirva de bisagra a Leonel Fernández y sus nefastos planes de gobernar indefinidamente, Vargas Maldonado ordena a un grupo de empleados pagados con los fondos del partido, que inscriban hasta 25 personas por comité en lo que él y su banda llaman “padrón electoral”. Es su más reciente intento de provocar una desgracia de la cual no escapará aunque se meta a realizar sus negocios en la Cochinchina o en Ulan Bator.

Procura este engreído y bien protegido procónsul de las huestes de Leonel Fernández, que una serie de papeles con nombres de personas que, no necesariamente tienen historia en el PRD, constituya el padrón electoral para la Convención Nacional que hoy anuncia para una fecha y mañana dice que se pospuso. No es verdad que se va a burlar siempre de la militancia del PRD. Un supuesto padrón compuesto por 100 o 200 mil firmas no representa la militancia multimillonaria del partido blanco. El sujeto, de actuaciones siempre oscuras, ha ordenado a la gente que tiene bien pagada con los fondos de la organización, que preparen unas listas con unos 100 nombres, las cuales presentará a la Junta Central Electoral como el padrón del partido, como si los comités del PRD sólo tuvieran un centenar de miembros.

Esas listas se han formado con gente del PRD y otras que no lo son, en un trabajo clandestino, con el que se intentan sabotear, nuevamente, la voluntad popular.

Vargas Maldonado y sus cómplices preparan el último golpe desconociendo a los legítimos miembros del PRD, quienes no apareceremos en su lista particular y personal y por tanto, no podremos elegir ni ser elegidos.

Esos papeles con esos nombres sustituirían la verdadera militancia del partido blanco, en una operación en la cual las instancias cómplices de Leonel Fernández y de la Corporación PLD (léase Gobierno, Junta Central Electoral y Tribunal Superior Electoral) darán como buenos y válidos los documentos que les presenten Vargas Maldonado y sus cómplices de la minoría del PRD.

Así es como estos asaltantes del poder perredeísta y sus cómplices del Gobierno, del PLD y de Tribunales de sellos gomígrafos, pretenden torcer nuevamente la institucionalidad partidaria, el Estado de derecho y quebrantar la democracia.

Olvidan que tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe y ese día ningún títere conocido tendrá la cabeza segura.