Tapas, legado de la gastronomía española para el mundo

Según algunos autores, la tapa nació a causa de una enfermedad del rey español Alfonso X el Sabio, por la cual se vio obligado a tomar pequeños bocados entre horas, con pequeños sorbos de vino. No se puede comprobar si esto es verdad, pero  lo que sí es cierto es que las tapas son ideales para picar entre trago y trago o para esperar la hora de comida.

Este es el nombre genérico que se le da a los deliciosos bocadillos de algo salado,  servidos como acompañamiento de una copa de vino, una cerveza u otra bebida.  

Las tapas son muy populares en Europa, especialmente en España, debido a la distancia entre el desayuno, que toman casi en la madrugada, y el almuerzo -o comida-, a primeras horas de la tarde.

La elaboración de las tapas depende de los ingredientes que se utilicen. Las aceitunas son uno de los  más populares. También están  los frutos secos, los vegetales, las rodajas de chorizo, las lonjas de queso o de jamón.

Así como las carnes,  pescado, las verduras, los huevos y cualquier otro producto pueden formar parte del mundo de la tapa.

Acompañamiento. Tradicionalmente, suelen acompañarse de  vino, pero también puede ser de sidra, whisky o su bebida preferida.

Origen. Se suele argumentar que el origen etimológico de la palabra tapa viene de la costumbre antigua de tapar las copas y vasos de vino en las tabernas y mesones con un trozo de pan o con una loncha de jamón, para impedir que entrasen moscas y mosquitos, o que callera polvo en el interior.

La receta

Rollitos de pollo con aceitunas

115 gramos de aceitunas negras en aceite, escurridas y 2 cucharadas del aceite, 140 gramos de mantequilla blanda, 4 cucharadas de perejil picado, 4 pechugas de pollo sin hueso ni piel.

Preparación.  Precaliente el horno a 200 grados. Deshuese las aceitunas y trocéelas. Mézclelas con la mantequilla y el perejil en un bol. Ponga las pechugas de pollo entre dos hojas de film transparente y aplánelas suavemente con una maza o un rodillo. Unte las pechugas con la mantequilla de aceitunas y enróllelas. Fíjelas con palillos o átelas con un hilo de cocina si es necesario. Ponga los rollitos de pollo en la bandeja del horno. Rocíelos con el aceite de las aceitunas y áselos al horno de 45 a 55 minutos o hasta que estén tiernos. Pase los rollitos a una tabla de picar y deseche los palillos o el hilo. Con un cuchillo afilado, córtelos en rodajas y sírvalas enseguida.

Ir de tapas o tapeo

La forma habitual de consumirla es tomando una o dos  en un local  junto con la bebida y luego desplazándose a otro bar, donde se repite el proceso. A este consumo itinerante (local, consumición y nuevo local) se le llama tapeo, o ir de tapas, y puede alargarse durante tanto tiempo como quieran los participantes y queden locales abiertos; en muchas regiones de España es bastante habitual salir a cenar o a comer los fines de semana a base de tapeo.