Tecnología atrae público

http://hoy.com.do/image/article/331/460x390/0/48675454-F1B0-4A9B-BAA8-9C05236C6FC9.jpeg

POR MARIEN ARISTY CAPITAN
Cientos de estudiantes visitaron la feria tecnológica que durante dos días convirtió al Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) en el centro de atención de quienes están interesados en los trabajos de investigación que llevan a cabo los estudiantes de la universidad.

Y es que allí se podía encontrar de todo. Por ejemplo, un novedoso generador eólico o molino de viento portátil que diseñaron Ricardo Maldonado y René Martínez con la finalidad de que quienes estén en un lugar inhóspito no tengan que soñar con una bombilla o un radio encendidos: gracias al generador cualquiera puede llevar consigo 400 vatios de energía eléctrica.

Aunque suene a ciencia ficción, Maldonado y Martínez crearon un molino que funciona de la siguiente manera: el viento mueve las aspas y la energía cinética se convierte en eléctrica, llegando hasta una batería. De esa batería pasa a un convertidor que la transfiere a AC y la lleva a 110 voltios. Ese convertidor, del que puede conectarse cualquier aparato, es capaz de mover ocho bombillos; o cuatro bombillos, un radio y un abanico.

“Es un artefacto que lo podemos llevar a cualquier parte a la que vayamos: playa, campo… es ideal para acampar. Ahora mismo cuesta unos RD$38 mil hacerlo pero a economía de escala sería más barato”, explicó Maldonado.

Este, sin embargo, no es el único invento interesante que se exhibió en INTECnología, una feria patrocinada por el Instituto de Telecomunicaciones (INDOTEL), la Peugeot y Power One: los visitantes también encontraron un ascensor a tracción que cuenta con aislamiento sísmico para proteger las edificaciones, una trituradora de vidrio, un sistema de semáforos solares, un vehículo de limpieza urbano y una lavadora.

Otros proyectos interesantes fueron los del molino de agua y el puente elevadizo. En otra área, con la finalidad de ahorrar energía, diseñaron un proyecto de automatización de la iluminación y un aula inteligente.

 

APRENDAMOS A RECICLAR

 El vidrio es el único material cien por ciento reciclable, decía Mayré Nesrala, para explicar por qué decidió diseñar a Mínima, una trituradora automática de vidrio que se encuentra en proceso de patentización.

Y es que Mínima fue creada para el uso de bares, hoteles y restaurantes que, al usarla, ya no tendrían que estar guardando tantas botellas en sus locales a la vez que generarían ingresos extra con la venta del vidrio que se usará como materia prima para reciclaje.

De esta manera, sostiene Nesrala, también estarán dando un gran soporte al medio ambiente.

Respecto al costo, Nesrala apuntó que el prototipo costó RD$70 mil pesos. En caso de hacerla en serie, en grandes cantidades, entiende que saldría mucho más barata.

Pasando a otro proyecto, está la torre de alimentación solar que proporciona energía a los semáforos de una intersección, un proyecto hecho por Angela Soto y Jessica Amorós con la finalidad de ahorrar electricidad.

Este tipo de torre, diseñada producir beneficios por 17.5 millones tras el segundo año de instalación gracias a los espacios en los que irían tres anuncios de publicidad, se colocaría en 20 intersecciones a un costo de 6 millones. Esta inversión, calcularon las muchachas, se recuperaría mediante los anuncios en ocho meses.

 

ESCALA: APUESTAN A LA INNOVACIÓN

Tras indicar que esta es la segunda feria que realizan, el rector de INTEC, Miguel Escala, manifestó que la intención de la muestra es realzar todo lo que tiene que ver con investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica.

Satisfecho con el trabajo realizado por sus estudiantes y la gran respuesta que recibieron por parte del público, apuntó que también contaron con la participación de los estudiantes del nivel medio. Y es que, recordó Escala, lo que se quiere es que cuando los alumnos egresen de las universidades sean capaces de producir la revolución tecnología que necesita República Dominicana para insertarse en el mercado global.

Otro punto importante es que la feria, que confirma la vocación tecnológica del INTEC,  permitió que los estudiantes promovieran la tecnología que han diseñado y comercializaran sus proyectos.