Temas que hartan y desesperan

Son los que dominan las noticias. Los que monopolizan los titulares de periódicos. Los temas que apasionan a los conductores de programas de radio y televisión.

Por ejemplo, tomemos el caso de la Reforma Constitucional. Una farsa que solo intenta reestablecer la reelección indefinida. Porque en seis años habrá otra reforma. Aparte de eso quieren cercenar el poder de otros poderes del Estado para darle al Gobierno más poder del que ya tiene.

Otra discusión bizantina es la ley para justificar la tumbadera de aviones, como si eso fuera a frenar el narcotráfico. La droga está llegando mayormente por mar y tierra y con apoyo de ciertos turpenes insertados en el poder, porque sin ese poder nadie se arriesga en ese negocio.

Además, la compra de los Tucanos, que ya harta, fue un disparate y sigue siendo un disparate, salvo las comisiones que podrían estar envueltas, que no son un disparate. Negocien con Estados Unidos para que le donen esos aviones.

Otros asuntos que desesperan es oír a Bengoa despotricando contra el FMI para después rogarle que nos ayude. Peor aún son los reclamos al Gobierno para que “bajen sus gastos corrientes”, mientras hace todo lo contrario. Y para colmo, están las quejas agrícolas, que ya empalagan.

Pero nada cansa más que las crisis recurrentes de la Junta Central Electoral, donde no pasa una semana sin que aparezcan noticias sobre los conflictos internos entre los jueces que a nadie le interesa.

Algo que ya no solo harta sino que entumece los sentidos es oír a Leonel diciendo “nuestra economía está blindada” mientras sus funcionarios le piden auxilio al FMI.

Después están los choferes y las tarifas. Nadie cree en lo que dicen las autoridades y muchos menos lo que prometen los gremios, ya que cuando hablan de aumentar o rebajar tarifas ambos se burlan de la población en forma descarada.

Como telón de fondo, están las noticias de los apagones y las páginas pagadas de la CDEEE que cuestan millones de pesos, para decir que todo está mejorando cuando realmente todo se está hundiendo. Eso solo se ve en gobiernos inservibles.

Pero nada desespera más a la población que los decretos del Presidente nombrando gente en el Gobierno. Ya tenemos casi tres meses soportando esa pendejada cuando aquí deberían reducir la nómina pública en un 30%, como mínimo.

Finalmente, algo que de verdad tiene cansada a la población y que nadie entiende, son los desordenes de la seguridad social. Toda la basura que se publica de las ARS, las AFP, el SENASA, la Sissalril, la CERSS, el SFS, la Tesorería de la SS, la Sipen y demás yerbas, no tiene ningún sentido para el lector salvo que sus fondos de pensiones están dando rentabilidad negativa y su seguro médico no sirve para mucho. Eso sí lo entienden.

Vivimos en un país donde nada se resuelve.