Temen nuevo ataque grupo Al-Qaeda

Madrid  (EFE).- Los últimos atentados del terrorismo islamista en el norte de África han reavivado en España la alerta ante las amenazas lanzadas por Al Qaeda de recuperar por la fuerza “Al Andalus” e izar las banderas del Islam radical en la Península Ibérica.

El Gobierno, la oposición y expertos en terrorismo islámico subrayaron hoy su preocupación ante la posibilidad de que España se convierta de nuevo en blanco de ataques islamistas, temor que se ha disparado tras los atentados de Marruecos y Argelia.  Fueron las declaraciones del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, las que desataron la mayor alarma, cuando advirtió en una entrevista publicada hoy por el diario “La Vanguardia” que existe un “alto riesgo” de que Europa sufra un nuevo atentado de origen islamista.

   En concreto, Garzón citaba a las ciudades españolas de Ceuta y Melilla (en el norte de África) como eventual blanco de esa posible acción terrorista.

   “Las plazas de Ceuta y Melilla, primero, y la Península (Ibérica) y Europa continental, a continuación, son objetivos preferentes de la nueva estrategia terrorista de Al Qaeda que se desarrolla en el norte de África”, dice el magistrado al diario.

   El ministro español de Defensa, José Antonio Alonso, subrayó la necesidad de estar “muy atentos y preparados”, con “la guardia muy alta” y sin despreciar “ninguna amenaza” tras lo ocurrido en el norte de Magreb.

   El titular del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, admitió que se ha reforzado la cooperación con Marruecos y Argelia a raíz de esos ataques terroristas.

   Aunque explicó que no se ha elevado el nivel de protección antiterrorista, insistió en que se mantiene el especial establecido en febrero, al comenzar los juicios por los atentados del 11 de marzo de 2004, que causaron 192 muertos y más de 1.800 heridos en varios trenes de cercanías de Madrid.

   Por su parte, Mariano Rajoy, líder de la principal fuerza de la oposición, el Partido Popular, instó al Gobierno a “reforzar la seguridad en España” tras lo ocurrido en el Magreb esta semana.

   Ayer, dos atentados (uno de ellos suicida) cometidos en Argel causaron 33 muertos y 57 heridos, según el Ministerio del Interior argelino, aunque Protección Civil, que citó recuentos hospitalarios, eleva a 22 el número de personas que resultaron heridas.

   Un día antes, el martes, otra cadena de atentados suicidas cometidos en la ciudad marroquí de Casablanca causó la muerte de un inspector de policía y de cuatro terroristas (tres se inmolaron y el cuarto fue abatido a balazos por la policía).

   Los ataques terroristas de Argel fueron reivindicados por la “Organización Al Qaeda en los Paises del Magreb Islámico”, que, en un comunicado divulgado por internet, juró no descansar hasta liberar “la tierra del Islam desde Jerusalén hasta Al Andalus”.

   Con esta acepción se refería al nombre que recibía la península ibérica en tiempos de la presencia y dominación árabe (entre los siglos VIII y XV).

   Esta promesa de reconquistar Al Andalus a los “infieles” no es nueva entre las gentes de Al Qaeda y ha sido reiterada desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.

   El número dos de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri comparó en diciembre pasado a Ceuta y Melilla con la Chechenia musulmana ocupada por Rusia.

   En febrero de este año, Al Zawahiri fue contundente en su mensaje a los yihadistas magrebíes: “que Alá os conceda el favor de pisar pronto con vuestros pies puros sobre el usurpado Al Andalus”.

   Esta cita es recogida en el informe “¿Cuál es la amenaza que el terrorismo yihadista supone actualmente para España?” de Fernando Reinares, director del programa sobre Terrorismo Global en el Real Instituto Elcano de investigaciones sociopolíticas,

   “Me consta que los responsables de la lucha policial antiterrorista están extraordinariamente concienciados y preocupados” por lo que está ocurriendo, explicó Reinares hoy a Efe.

   El experto insistió en que se ha producido una reorganización de los yihadistas en el Magreb que afecta directamente a España, tal y como aludía el juez Garzón en la entrevista a “La Vanguardia”.

   El mensaje de Al Qaeda en el que asume los ataques de Argel, según el magistrado, “puede y debe considerarse el relanzamiento de sus campañas terroristas”.

   El juez explicó que hay campos de entrenamiento de Al Qaeda en el sur de Argelia y que el norte de África es, “por ahora, el campo de batalla que han escogido estos nuevos terroristas”, antes de dar un nuevo paso en sus acciones, con el punto de mira en Ceuta y Melilla, primero, y el resto de España y Europa después.

   Estos terroristas, dice, “consideran a Europa corresponsable del desastre de Irak y detestan la presencia de tropas en Afganistán”, donde España cuenta con casi 700 efectivos.

   “España y Europa están al alcance de cualquier acción terrorista. Insisto: tenemos que actuar ahora y no cuando no tenga remedio”, concluyó.