Temis-cosas

JUAN F. MONCLÚS
A Freddy Prestol Castillo se le puede describir como un notable jurista y escritor, nació en la ciudad de San Pedro de Macorís, el 24 de junio del 1914; graduado en leyes en la Universidad de Santo Domingo, en el mes de julio de 1938, de buena estatura, más bien pícnico, tez blanca, ojos grandes que lo caracterizan; afloraba en él la inteligencia…

Se le recuerda con algún libro siempre en sus manos, ocupó diversos cargos en la judicatura, entre ellos, el de Juez de Tribunal de Tierras, publicando producto de su experiencia en ese cargo, la obra “Jurisprudencia de Tierras”, que recoge las decisiones de la Suprema Corte de Justicia, en funciones de Corte de Casación, desde el año 1930 al 1959.

En el liminar de esa obra su autor señala: “Adaptado al Sistema Torrens para el registro de las tierras del país (…) se ha complementado en los sistemas catastrales en el campo de la legislación; y en su aplicación e interpretación nuestra jurisprudencia ha creado, por decirlo así, un derecho auténtico sobre las tierras, operando una labor de asimilación de los sistemas legislativos tradicionales con el espíritu simplista y social que domina el Sistema Torrens, adaptado a la modalidad dominicana. Esto puede observarse directamente en la forma en que nuestra jurisprudencia ha adoptado la casación al litigio sobre tierras, aún antes de la última ley; y especialmente en la evolución de la Teoría del Fraude Catastral, campo en el cual se manifiesta más intensamente la orientación auténtica de nuestra Corte de Casación. En síntesis, legislación y jurisprudencia han sido consecuentes con el sentido social y dominicanista…”.

Fue un pionero en el estudio de la criminología en el país, dando a la estampa interesantes trabajos sobre esa ciencia, como son: “Distribución Geográfica del Crimen en la República Dominicana”, 1940, trabajo ponderado por el penalista español Constancio Bernardo de Quirós, quien residiera por algún tiempo en el país; en dicho trabajo su autor enfoca el matonismo criollo, de donde extraemos las siguientes consideraciones, ajustadas a su época, pero que hoy pueden lucir anticuadas; “Toda la cifra del gran crimen de sangre, grande en el sentido de horripilante, pertenece a nuestro campo, hasta los últimos tiempos, en que aparece en nuestras ciudades el crimen pasional erótico, nueva especie que nos han traído los últimos días (…) el matonismo es una enfermedad de nuestro campo. Acaso una forma patogénica de virilidad”. También como criminólogo se debe a su pluma: “La Delincuencia en la Frontera Sur”. Como cuentista y novelista, recordamos entre otros: “Pablo Mamá”; “La cuenta del Malo” y “El Masacre se pasa a pie”, considerada un éxito de librería.

Fallece Prestol Castillo en el año 1981.