Tesoro hace último esfuerzo por evitar  colapso en EEUU

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Washington.  Agencias.  El plan de rescate ideado para salvar a los dos gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac supone el último esfuerzo del Gobierno por recuperar la estabilidad de un mercado que amenaza con provocar un colapso, aunque deja en el aire la pregunta sobre la conveniencia de una intervención estatal.

La maniobra del Gobierno, anunciada el domingo, fue confeccionada en dos días llenos de ajetreadas reuniones y consultas por parte de la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro a bancos de inversión de Wall Street y legisladores del Capitolio.

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, quiso percibir el grado de nerviosismo de los bancos de inversión acerca de la delicada situación de Freddie Mac y Fannie Mae, y averiguar si las entidades financieras iban a acudir a la subasta de 3.000 millones de dólares en deuda a corto plazo que organizó Freddie Mac para ayer.

La respuesta fue mixta, según fuentes,  pero la Bolsa de Nueva York reaccionó con subidas y los títulos de Freddie Mac y Fannie Mae se recuperaron de las fuertes caídas registradas en las últimas sesiones. El plan de rescate del Gobierno prevé aumentar temporalmente la línea de crédito que las dos compañías tienen con el Departamento del Tesoro y adquirir, en última instancia, acciones de las mismas.

El actual monto de créditos disponible para las dos sociedades asciende a 2.250 millones de dólares, importe fijado por el Congreso estadounidense hace casi 40 años. La cantidad de la que podrán disponer ambas firmas está aún por determinar, pero funcionarios conocedores de los términos han dicho que el Congreso debería autorizar unos 300.000 millones de dólares. Fannie Mae tiene una deuda de 800.000 millones de dólares, mientras que la de Freddie Mac alcanza 740.000 millones.

Las dos empresas han garantizado hipotecas por valor de 5,3 billones de dólares, casi la mitad del mercado, por lo que el Gobierno no se puede permitir que se produzca un colapso en sus operaciones. La Fed, por su parte, ha autorizado al banco de la Reserva en Nueva York para que proporcione, en caso de emergencia, capital a ambas firmas.

Tendrán acceso a la ventanilla de descuento del banco, hasta ahora reservado para las instituciones comerciales y de inversión, para lograr financiación a corto plazo. El movimiento del Gobierno ha reforzado la noción de que los inversores pueden contar con la administración para sacarlos de una crisis, algo que Paulson y el presidente de la Fed, Ben Bernanke, han querido evitar con todos los medios.

La pregunta de si el Ejecutivo debería acudir al rescate de empresas con turbulencias financieras se abrió por primera vez cuando intervino para tratar de salvar al banco de inversión Bear Stearns.

Reacciones
“Estamos actualmente en una nueva etapa de esta crisis financiera que parece que no quiere terminar”, observó el lunes el columnista del New York Times Paul Krugman, quien no obstante dijo creer que los temores sobre los dos grupos de refinanciamiento hipotecario son sin duda “exagerados”.

Los mercados, por su parte, reaccionaron de manera menos serena: aunque Freddie Mac anunció que había logrado captar sin dificultades los 3.000 millones de dólares que necesitaba para atender necesidades de corto plazo, terminó la jornada con una baja de 8,26%, mientras que Fannie Mae perdía un 5,07% al cierre de la sesión.

Si bien todavía se está muy lejos de recuperar las pérdidas de la semana pasada, al menos la amenaza de una implosión quedó descartada. El mercado ha reaccionado con vacilaciones ante el plan.

“El nivel de preocupación aumenta, Una vez que el Tesoro se compromete a sostener a Freddie Mac y Fannie Mae, se abre la puerta a un salvamento que le podría costar al contribuyente más de 100.000 millones de dólares”, explicó Gregori Volokkine, de Meeschaert Asset Market.

Intervienen aIndyMac 
Los Ángeles (EE.UU.).  Cientos de clientes de IndyMac hicieron cola hoy en la sede del banco en Pasadena (California) para retirar su dinero, después de que el Gobierno de EU interviniera la entidad el pasado viernes, informaron medios locales.

Unas trescientas personas llegaron horas antes de la apertura de puertas para sacar su dinero del banco, que reanudó sus actividades ayer  bajo el nombre de IndyMac Federal Bank y en las manos de la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos ( una agencia pública.

La FDIC intervino la entidad el viernes después de que sus arcas se vaciaran, y la reacción de los depositantes no se hizo esperar.