Testimonios de torturas y atrocidades
marcan reanudación de juicio a Saddam

Por Jay Deshmukh
BAGDAD, Nov 27 (AFP) – Un testigo que era un niño en abril de 1988, cuando el ejército iraquí penetró en su pueblo del Kurdistán, contó el lunes al reanudarse el juicio al ex presidente Saddam Hussein por “genocidio” contra los kurdos de qué forma escapó a la muerte, tras quedar sepultado por cadáveres.

La sesión, que tuvo lugar tras una interrupción del proceso de tres semanas, fue suspendida hasta el martes.

Paralelamente, 35 personas murieron en actos de violencia el lunes en Irak, 16 de ellas en Bagdad, tras el levantamiento del toque de queda instaurado el jueves anterior en la capital.

Asimismo, un avión de caza estadounidense F-16 se “estrelló” a las 13H35 locales (10H35 GMT) a una treintena de kilómetros al norte de Bagdad, informó el ejército norteamericano en un comunicado, sin precisar si la única persona a bordo, el piloto del aparato, sobrevivió.

El ex dictador y seis coacusados, entre ellos su primo Hassan Al-Majid, alias “Alí el Químico”, estaban presentes en el banquillo de los acusados del Alto Tribunal Penal al iniciarse la vigésimo tercera audiencia.

El tribunal terminará esta semana de escuchar a los testigos de la acusación, antes de pasar a los testimonios de los expertos.

El primer testigo, Taimor Abdalá Rokhzai, de 30 años, comenzó a relatar cómo los habitantes de su poblado fueron capturados por el ejército iraquí en abril de 1988, en Kurdistán (norte).

“Las mujeres y los niños fueron separados de los hombres. Yo tenía 12 años, y estaba entonces entre los primeros. Fuimos llevados de un campo a otro, dos niñas murieron durante esos desplazamientos”, dijo con calma el testigo.

“Fuimos cargados en un vehículo, luego nos hicieron bajar en un lugar alejado. Había una zanja. Nos alinearon, luego un soldado me disparó, fui alcanzado en un hombro”, agregó.

“Le supliqué al soldado ¿por qué vas a disparar, no somos más que niños y mujeres? Vi las balas destrozar el cráneo de una mujer y su cerebro en el suelo, ví cómo mataba a una mujer encinta. Era horrible”, prosiguió Taimor Abdalá Rokhzai.

“Los soldados siguieron disparando, luego hubo un súbito silencio. Creía que iba a morir. Mi cuerpo estaba cubierto de sangre. Salí de la zanja…”

La audiencia previa había tenido lugar el 8 de noviembre. El juez Mohammed al Oreibi al Jalifa suspendió la sesión hasta el 27 de noviembre para dar tiempo a la defensa de presentar testigos.

Sólo dos abogados del equipo inicial de la defensa se encontraban en el tribunal el lunes. Los otros boicotean el proceso después de la destitución del juez precedente a raíz de presiones políticas. Dos abogados nombrados de oficio representan a los acusados.

Los siete ex dirigentes son juzgados por haber puesto en práctica las campañas militares de Anfal en 1987-1988 en Kurdistán, que dejaron 180.000 muertos, según la acusación. Todos podrían ser condenados a muerte.

El 5 de noviembre, el ex presidente iraquí fue condenado a ser ahorcado por la ejecución de 148 aldeanos chiitas en los años 1980, en represalia por un atentado contra el convoy presidencial en Dujail, al norte de Bagdad.

Un procedimiento de apelación automática que puede durar varios meses fue iniciado. Si el veredicto es confirmado por la Corte de apelaciones del Alto Tribunal Penal, la sentencia debe ser aplicada en un plazo de 30 días.