The New York times
Plan para proporcionar energía no
contaminante en EU ha tropezado

Atrapar las emisiones con efecto de invernadero de las plantas de energía de carbón está prácticamente en el menú de cualquier experto en el clima, en un planeta cuyos habitantes quieren vivir conectados.

Así que hace cinco años hubo mucho entusiasmo cuando el gobierno de George W. Bush anunció que daría “uno de los pasos más audaces que ha dado nuestro país hacia un futuro con una fuente de energía no contaminante”, construyendo una central de carbón de escala comercial que no emitiría bióxido de carbono, el gas con efecto de invernadero que hace que esas plantas sean importantes contribuyentes al calentamiento global.

Pero ese audaz paso hacia adelante dio un tropezón la semana pasada. Después de que el presupuesto de llamado proyecto FutureGen casi se duplicó, para ser de 1,800 millones de dólares, y el gobierno se responsabilizó de más del 70% de la futura factura, la administración rediseñó el proyecto por completo.

El departamento de Energía informó que pagaría por la tecnología para captar los gases, pero la industria tendrá que construir y pagar las plantas comerciales que usen dicha tecnología. Se abandonaron los planes para construir una planta experimental.

Altos funcionarios del departamento de Energía precisaron que el cambio ahorrará dinero de los contribuyentes, generará más electricidad y captará más del doble del bióxido de carbono.    Pero expertos en energía independientes criticaron duramente la medida, diciendo que se necesitarán de dos a cuatro años más para hacer los nuevos diseños, los planos y las aprobaciones, por no hablar de las luchas por el presupuesto y de la futura construcción.

La idea es captar el bióxido  emitido por las plantas de energía de carbón, y después bombearlo a gran profundidad en la tierra, para evitar que el gas se siga acumulando en la atmósfera. Pero diversos expertos han señalado que el plan todavía carece de la extensión para probar varias técnicas de separación de gases, diversas variedades de carbón y — lo más importante — determinar si las condiciones geológicas variadas pueden contener  el bióxido de carbono.

Las compañías de carbón están desesperadas porque funcione esta tecnología, dada la  cantidad de carbón que falta por extraerse. Muchos expertos  defensores del ambiente la consideran vital. Se espera que el crecimiento continuo del consumo del carbón en países en desarrollo e industrializados continúe mucho más allá de 2030.

David G. Hawkins, analista de energía del Consejo de Defensa de Recursos Naturales, señaló que el nuevo enfoque hubiera sido una buena medida hace cuatro años. Pero tratar de vender FutureGen durante cinco años y después, en el último año del presidente, jalarle la clavija, es simplemente un fraude”, dijo.

Expertos

Ni el proyecto original del presidente de Estados Unidos George W. Bush, ni el plan reestructurado, como tampoco los pocos proyectos que están en marcha en otros países, serán suficientes para empezar a bombear decenas de miles de millones de toneladas de bióxido de carbono comprimido en la tierra o en el lecho marino dentro de 10 o de 20 años.