Lo que logra un toque sutil

Diego A.sosa

Hace unos días estaba sentado en un centro comercial impartiendo un coaching a un cliente. Sentí en mi espalda que alguien me abrazaba con mucha emoción.

Un hermoso sentimiento me llenó y solo dije: “Tiene que ser alguien que me quiere mucho”, mientras apreté su brazo y mis ojos.
Vivir en varios países me ha llevado a desarrollar diferentes formas de acercamiento a las personas.
La cultura alemana, por ejemplo, no es muy dada al contacto personal. Mientras que en Latinoamérica es muy común saludar con un beso en la mejilla.
La piel es el mayor órgano del cuerpo, lo cual tiene sus ventajas y desventajas para las diferentes culturas.
Los que disfrutan del contacto personal tienen una gran área para recibir las sensaciones. Para los que huyen de la cercanía de pieles es un gran inconveniente.
Algunos científicos se han dado a la tarea de investigar cómo afecta un sutil toque en la construcción de una relación. Han realizado estudios en diferentes lugares y con variadas personas. Han encontrado que es muy parecido el resultado no importando dónde se haga el experimento.
Un estudio interesante se hizo con hombres quienes solicitaron a damas sus números telefónicos. A la mitad, elegidas al azar, debieron hacerles un toque sutil, a las demás no.
Un 10% de las que no tuvieron el contacto de piel facilitaron su número telefónico.
Contrastando con el 19% de las que sintieron la piel del osado caballero.
En otro experimento en un lugar de bailes: El 69% de las damas que recibieron propuesta de danzar con un caballero que les tocó sutilmente aceptó. Mientras que las que no fueron tocadas se resistieron más, llegando solo a 43% las que terminaron intercambiando pasos con los caballeros.
Joven caballero, no vaya ahora a pensar que tocar a una dama es suficiente para conseguir su teléfono o sacarla a bailar.
El toque debe llegar en el momento adecuado, de lo contrario, recibirá un rechazo mayor.
El contacto con los nuestros puede mejorar las relaciones; padres, hijos, hermanos, tíos, etc., no nos rechazarán, sino que recibirán ese toque como una muestra de amor incondicional.
Los brazos que me hicieron sentir las emociones que arriba describí, y que aún conservo, fueron los de mi hermana…
¿Te atreves a abrazar a alguien que quieres sin que el calendario te provea una excusa?