TIERRAMÉRICA
Ciencia y pequeña escala para relanzar biocombustibles

SÃO PAULO, nov  (Tierramérica)  Las fuentes de energía limpias y renovables son el sueño dorado de la humanidad en estos tiempos de calentamiento global. Mientras la mayoría de la gente quiere tener su automóvil, viajar y consumir, el planeta da señales de que ya no soporta un modelo productivo basado en combustibles fósiles.

   La ciencia lleva tiempo investigando fuentes alternativas viables. Brasil, que se destacó por crear en 1975 el Programa Nacional del Alcohol Carburante y en 2005 volvió a ser pionero con su Programa Nacional de Biodiésel, despliega estrategias para relanzar su ofensiva mundial a favor de estos combustibles destilados de cultivos.

  Los avances científicos abren espacio para que los agrocombustibles se conviertan en un nuevo producto básico que conquiste un mercado mundial.

   Para conseguirlo, Brasil está invirtiendo en estudios que puedan dar respuesta a las preocupaciones sobre los efectos nocivos de su producción en la oferta y los precios de los alimentos y en la conservación de las selvas.

  Así, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) se unió a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) para realizar la investigación “Bioetanol de caña de azúcar – Energía para el desarrollo sustentable”.

   El estudio asegura que para producir unos 50.000 millones de litros anuales de etanol de caña se emplean cultivos de 15 millones de hectáreas, es decir uno por ciento de la superficie destinada hoy a la agricultura en todo el planeta, estimada en 1.500 millones de hectáreas.   Esto representa un rendimiento medio de 3.300 litros de etanol por hectárea, lo que demuestra la superioridad de Brasil, que produce un promedio de 6.600 litros por hectárea. Las mejores usinas brasileñas llegan inclusive a una productividad de 7.500 litros, afirma la Unión Nacional de Industrias de la Caña de Azúcar.

   Los rendimientos deberían ser mayores con el etanol de segunda generación, obtenido de celulosa. El proceso permitirá aprovechar diversos residuos orgánicos, como el bagazo de caña. En cinco o 10 años, se podría alcanzar casi 13.000 litros de etanol por hectárea, lo que frenaría la presión por ocupar nuevas tierras, afirman algunas investigaciones.

   Resta saber si el sector será dominado por grandes inversores, provocando disgregación social al empujar fuera de sus tierras a los pequeños cultivadores familiares, o si habrá espacio para un proceso inclusivo, que genere ingresos y mejores condiciones de vida.

   La respuesta puede estar también en la tecnología, que aporta soluciones para la generación de combustibles a pequeña escala, indicada para la agricultura familiar. Ese es el propósito de las Usinas Sociales Inteligentes (USI).

   Se trata de refinerías biológicas de pequeño porte desarrolladas por el director industrial de USI, Orci Ribeiro, un hombre que aprendió en la práctica todo lo que sabe.

   Con una USI, un pequeño agricultor puede fabricar su propio etanol a partir de caña, batata, mandioca o sorgo, dijo a Tierramérica Ribeiro, quien también desarrolló un generador eléctrico que funciona a etanol, para que las comunidades rurales obtengan su propia electricidad.    Esta solución despertó mucho interés en la Primera Exposición Internacional celebrada en esta ciudad del sur brasileño entre el 17 y el 21 de este mes, donde se vendieron seis USI a Colombia y se firmó un acuerdo de Asociación con el Movimiento de Pequeños Agricultores Familiares de Brasil.

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 Estudios

  Lúcia Melo, presidenta del Centro de Gestión y Estudios Estratégicos de Brasil sostuvo que este país puede y debe atraer más centros de investigación, cursos de posgrados y empresas extranjeras para evaluar combustibles que sean adecuados para abordar los problemas sociales, económicos y ambientales.

   El gobierno brasileño insistió en que la tecnología nacional es viable, reduce las emisiones que causan el calentamiento global y se basa en materias primas renovables, sin perjudicar la producción de alimentos.

   La ministra jefa de la Casa Civil (jefa de gabinete), Dilma Rousseff, aseguró que se llevará a cabo, de forma participativa, un ordenamiento agroecológico del territorio, protegiendo la Amazonia, el Pantanal y otros ecosistemas valiosos.

Frustración por veto a la protección legal de glaciares argentinos

El veto total interpuesto por el gobierno argentino a la ley de protección de los glaciares sumió en el desconcierto a científicos que colaboraron en su redacción.

BUENOS AIRES, nov   (Tierramérica)  La decisión del gobierno de Cristina Fernández de vetar una ley para proteger las reservas de agua dulce de los glaciares de Argentina causa honda preocupación a científicos y ambientalistas que participaron en la elaboración del proyecto. 

   “Habíamos trabajado mucho con los legisladores para que se promulgara esta ley”, declaró apesadumbrado a Tierramérica el doctor en geociencias Ricardo Villalba, director del estatal Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla).

   “Es difícil entender lo que ocurrió. La comunidad científica no quiere frenar el desarrollo sino preservar fuentes de agua dulce en una región donde las provincias dependen de esas reservas para su consumo y para el riego”, insistió Villalba, miembro del Grupo  Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

   El proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial, aprobado el 22 de octubre con holgada mayoría en las dos cámaras legislativas, establecía normas básicas a fin de “preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua”.

   Además prohibía actividades que afectaran las funciones de proveedores acuíferos de los glaciares y del ambiente periglacial, definido en el proyecto como “área de alta montaña con suelos congelados que actúa como regulador del recurso hídrico”.

   El artículo segundo del texto sostenía que un glaciar es una “masa de hielo perenne, estable o que fluye lentamente, con o sin agua intersticial, formado por la recristalización de la nieve, ubicado en diferentes ecosistemas, cualquiera sea su forma, dimensión y estado de conservación”.

   Entre las actividades prohibidas en esos lugares estaba la exploración y explotación minera o petrolera, la construcción de obras de arquitectura o infraestructura, y la liberación de sustancias contaminantes, productos químicos o residuos de cualquier tipo.

    Asesorada por la Secretaría de Minería, Fernández vetó toda la norma el 11 de este mes, alegando que “la prohibición resulta excesiva” y otorga “preeminencia a los aspectos ambientales por encima de actividades que podrían desarrollarse en perfecto cuidado del ambiente”.

   En el fundamento del veto, la mandataria admitió que los gobernadores de las provincias afectadas “manifestaron su preocupación” por la norma porque “repercutiría negativamente en el desarrollo económico y en las inversiones que se llevan a cabo en dichas provincias”.

   La ley hubiera afectado proyectos como el de Pascua Lama, que la corporación minera canadiense Barrick Gold pretende iniciar en la cordillera de los Andes, en una zona limítrofe entre la occidental provincia argentina de San Juan y la región chilena de Atacama para extraer oro, plata y cobre por unos 20 años.      La inversión de Barrick en el yacimiento es de unos 2.400 millones de dólares según las últimas estimaciones y permitiría extraer anualmente unas 615.000 onzas de oro y 30 millones de onzas de plata, más 5.000 toneladas de concentrado de cobre.

Breves latinas

CUBA

Mal manejo de la basura agrava

LA HABANA.- Una evaluación sobre el impacto de los huracanes en Cuba puso en evidencia que los riesgos de desastres aumentan por factores como construcciones en la línea costera, mal manejo de desechos o tala de mangles.    El estudio realizado por técnicos de la Agencia de Medio Ambiente comenzó hace dos años, pero ahora se concentró en el “impacto cruzado” de Gustav y Ike, que azotaron territorio cubano.

VENEZUELA

La caza extingue al cardenalito

CARACAS.-   El cardenalito (Carduelis cucullata), pequeña ave endémica del norte de Venezuela, está a punto de desaparecer y casi no se ve en estado silvestre porque cazadores ilegales la capturan para cruzarlo con canarios y obtener ejemplares rojos.   El híbrido que resulta “es rojo como el cardenalito y canta como un canario, por lo que los cazadores capturan los pocos ejemplares que aún restan para venderlos a quienes crían canarios.

CHILE

Reclaman legalizar sistema

SANTIAGO.-   La Red de Organizaciones Mapuches para la Salud, integrada por nueve agrupaciones del pueblo indígena más numeroso de Chile, elabora una propuesta para que se reconozca por ley su sistema de salud.    El objetivo es que la iniciativa legal ingrese al parlamento antes de que termine el actual gobierno, el 11 de marzo de 2010, explicó a Tierramérica Carolina Manque.