Tirando a la portería

Carles Puyol

Cada vez que pienso en Carles Puyol viene a mi memoria el bestial cabezazo que este conectara para marcar el gol con el que España venció a Alemania en la semifinal de la Copa Mundial de Sudáfrica 2010.

(Incluso, escribiendo estas líneas volvimos a recrearnos viendo varias veces el video de ese tanto que llevo a España a la final y posteriormente a conquistar el Mundial 2010).

Pero Puyol fue y es más que ese gol.

España jugó ese Mundial enseñando su toque exquisito, pero Puyol era todo lo contrario: aguerrido, fuerte, todo pundonor, entrega total, un león dentro del terreno de juego.

Carles Puyol, con 36 años, anunció la semana pasada que dejaba el futbol… las lesiones le han obligado a retirarse.

Todos, compañeros y contrarios, le califican como un gran jugador y una excelente persona, a pesar de su forma de juego que a veces parece peligroso. “Pero un poco pesado ¿eh?… ¡hasta en las pachangas le gustaba defender!”. La expresión es de Xavi Hernández.

Empezó jugando de extremo, pasó al mediocampo y termino instalándose en la defensa. Con gran físico, aunque una técnica con pocas virtudes, el Tarzán del Barcelona y de la selección española tuvo una brillante carrera que coronó ganando junto a sus compañeros la Copa de Europa de 2008, y el primer Mundial de España en Sudáfrica 2010.

Fernando Hierro, exjugador del Real Madrid y de la selección junto Puyol dijo que este es “un ejemplo de espíritu, de trabajo y de profesionalidad”.

Puyol participó en 593 partidos oficiales con el Barcelona, logrando 21 títulos: 6 Ligas, 3 Champions, 2 Copas del Rey, 2 Supercopas de Europa, 6 Supercopas de España y 2 Mundiales de Clubes.

Con la selección española jugó 100 consiguiendo además del Mundial y la Eurocopa de 2008, la medalla de plata olímpica en Sydney 2000. Nada mal.

A pesar de que tiene contrato como jugador hasta 2016, decidió retirarse y cancelar el mismo. Eso habla de su seriedad.