Tony Barros, el fotógrafo todoterreno de la Ciudad de Dios

RÍO DE JANEIRO. Si todo no fuera informal en las miserables callejuelas de la Ciudad de Dios, durante años la favela más peligrosa de Rio de Janeiro, Tony Barros, de 47 años, cargaría sin duda el título de fotógrafo oficial. “Ser fotógrafo aquí no es como tener un estudio en Copacabana.

Hay que conocer los códigos. Poco importa que seas bien visto desde hace tiempo. Si un día te equivocas en una coma, estás muerto”, cuenta este autodidacta. Conoce desde niño y de memoria las peligrosas callejuelas de esta barriada de unos 40.000 habitantes, recuperada en 2011 de manos de los narcotraficantes por la policía. La fotografía lo ha formado y lo ha ayudado a escapar de la marginalidad.

Su amiga Nadine Gonzalez, una francesa que desarrolla proyectos de moda en favelas desde hace ocho años, le presenta al fotógrafo de la AFP Christophe Simon.

El “gringo” explica que quiere enseñar los rudimentos de la fotografía de reportaje a jóvenes de la favela, para que cuenten en imágenes su pasión por el balón, la niñez del fútbol brasileño.