Tormento eléctrico

EI sector más frustrante y desorden del estamento oficial es la llamada Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), y lo peor, sin que se visualice una firmeza, un atisbo, que supere el tormento eléctrico.

Los gobiernos del presidente Joaquín Balaguer no pudieron superar el tormento eléctrico, ni tampoco el PRD en los gobiernos de los presidentes Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía.

Los dominicanos ciframos entonces nuestra meta de redención eléctrica, y otras más, en la promesa que originalmente formulara el PLD y el profesor Juan Bosch, de que eran diferentes a los demás, y que su disciplina ordenaría al país y enderezaría padeceres que nacieron con la fundación de la patria en 1844.

Han discurrido, empero, dos gobiernos del presidente Leonel Fernández, es decir, del PLD y ya van diez meses del tercero, sin que se vislumbre el atolladero o tollo imperante en el sector eléctrico.

La privatización del sector eléctrico en el primer gobierno del PLD se alega, en vez de propiciar la solución del problema, lo agudizó y lo empeoró el presidente Mejía con la extensión de los contratos a empresas españolas.

El retorno del sector eléctrico al gobierno tampoco ha solucionado el tormento eléctrico, aunque la capacidad instalada es superior a la demanda, pero hay un notorio escape de recursos con la creación de las EDES, que no producen energía, que la cobran y no le pagan a los generadores y ahí es Troya.

Recordamos que el presidente Balaguer removía a los funcionarios acusados por la opinión pública de trancar el juego de la eficiencia, pero el presidente Leonel procede opuesto, y mientras Balaguer endosaba los fracasos a los funcionarios, el presidente Leonel prefiere asumirlos y eso es parte fundamental del tormento eléctrico.