Tras “Ted”, Seth MacFarlane aplica su descarado humor en un western

LOS ÁNGELES. Tras seducir al público con “Ted”, su oso de peluche grosero y fumador de porros, Seth MacFarlane regresa al cine con “A million ways to die in the west”, donde une con éxito el género del western con el humor políticamente incorrecto.

El actor, director y productor de 40 años, que desarrolló su carrera en televisión creando series como “Padre de familia”, irrumpió en el cine hace dos años con el irreverente osito de pelucho “Ted”.

La película recaudó a nivel mundial 548 millones de dólares, un resultado excepcional para una comedia para adultos, y propició una segunda entrega que saldrá en 2015.

En “A million ways to die in the west” (Pueblo chico, pistola grande o Mil maneras de morder el polvo), que se estrena el viernes en Estados Unidos y la semana que próxima en Latinoamérica, MacFarlane logra combinar de forma magistral su descarado humor contemporáneo con el clásico western.

Además, se otorga el primer papel protagónico de su carrera, ya que hasta ahora siempre se había quedado tras las cámaras o en los estudios de grabación para dar su voz a los personajes de “Padre de familia”. Según explicó el propio MacFarlane durante una rueda de prensa en Beverly Hills, este gran paso fue una experiencia menos desestabilizadora de lo que pensó en un primer momento.