Trastorno del estrés post-traumático

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Por Beberlyn Pérez
Aunque es común pasar por un breve estado de ansiedad o depresión después de un accidente, un desastre natural, atracos, agresión sexual y física, secuestros, diagnósticos de enfermedades potencialmente mortales, actos terroristas, torturas, guerras o haber presenciado o saber de un acto violento trágico, entre otros, las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático siguen reexperimentando o “volviendo a vivir” el trauma; evitan a las personas, los pensamientos o situaciones relacionadas con el evento y tienen síntomas de emociones excesivas. El trastorno de estrés postraumático puede surgir después de que una persona pasa por un evento traumático que le causó pavor, impotencia u horror extremo. Los síntomas de este trastorno por lo general aparecen en un período de tres meses de la situación traumática, sin embargo, a veces se presentan meses o hasta años después.

Los estudios sugieren que entre el 2 y el 9 por ciento de la población tiene cierto grado de este trastorno. No obstante, la probabilidad de sufrirlo es mayor cuando la persona se ve expuesta a múltiples traumas o a eventos traumáticos durante su niñez y adolescencia, especialmente cuando el trauma dura mucho tiempo o se repite. Se ven más casos de este trastorno entre la población joven de las ciudades y entre personas que han inmigrado recientemente de países en donde ha habido acontecimientos traumáticos, como por ejemplo: guerras, actos terroristas, terremotos, inundaciones, huracanes, entre otros.

Parece ser que las mujeres sufren más del trastorno de estrés postraumático que los hombres; este puede presentarse tanto en adultos como en niños /as, y estos por su inmadurez psíquica están tres veces más expuestos a desarrollar este trastorno. Los síntomas de los/las niños /as son semejantes a los de los adultos.

Es importante saber que las personas con trastornos de estrés postraumático con frecuencia consumen alcohol u otras drogas como forma de automedicarse o hacerse sentir mejor. Las personas que tienen este padecimiento también pueden correr riesgo más elevado de suicidarse.