Tratan con alta temperatura tumores cancerosos
del hígado

POR JOSE PIMENTEL MUÑOZ
Una nueva modalidad de tratamiento denominada ablación por radiofrecuencia está creando nuevas esperanzas a los pacientes de tumores malignos del hígado, sobre todo a los que presentan metástasis de cáncer de colon.

Esta técnica, que inicialmente se practicó laparoscópicamente, pero que ahora se hace abierta, permite atacar tumores en los dos lados del hígado, con mayor precisión y de más tamaño.

El doctor Ignacio Rúa, jefe de cirugía vascular del Baptist Hospital, de Miami, explicó en Santo Domingo que el tratamiento consiste en insertar en el punto canceroso una sonda tipo antena que provoca calor por fricción y destruye la proteína que constituye el tumor. Aunque la temperatura –de hasta cien grados– es bastante elevada para eliminar el carcinoma, no daña las estructuras anatómicas adyacentes, como los vasos sanguíneos.

“Anteriormente, los pacientes con tumores del hígado tenían pocas opciones de tratamiento: quimioterapia, radiación o cirugía, pero esta última solamente si el nódulo estaba limitado a un solo lado del órgano. La cirugía no podía hacerse si había tumor en el lado derecho y en el izquierdo del hígado, porque había que extraer mucho tejido. En muchos casos prácticamente no había terapia disponible para tratar el problema”, explicó.

Pero las cosas han cambiado con la ablación por radiofrecuencia, que comenzó a hacerse con laparoscopia, pero que ahora se hace abriendo el vientre del paciente y tomando el cirujano, prácticamente, el hígado en sus manos para insertarle la sonda y aplicarle calor, obviamente después de haber ubicado bien con ultrasonido los nódulos cancerígenos.

El equipo de radiofrecuencia permite atacar tumores primarios, es decir que se han originado en el mismo hígado, y tumores secundarios o metástasis, que casi siempre son de cáncer de colon. Las perspectivas de éxito son mejores en tumores primarios, que son frecuentes pero no tanto como los que se consideran metástasis. Por cada diez de estos últimos, hay uno primario, estimó el jefe de cirugía vascular del Baptist Hospital.

Rúa, quien puso el e-mail International@baptisthealth.net a disposición de las personas que deseen mayores detalles de este procedimiento, comparó las puntitas de la sonda tipo antena con un horno de microondas, pero que solo calienta dentro de los límites deseados. “El hígado es un órgano increíble. Usted le puede quitar el 80 por ciento y a los tres meses ya tiene un hígado nuevo. Se auto-regenera”, afirmó.

Aclaró, sin embargo, que la ablación por radiofrecuencia no puede emplearse en pacientes que, además de tumores, tienen cirrosis hepática.