Tratando la obesidad

Dra Yawelida García.

Hace 6 años la obesidad se definió oficialmente como una enfermedad crónica. Está comprobado que está asociada al desarrollo de enfermedad cardiovascular, diabetes y algunos tipos de cáncer. Sus causas son múltiples y sus efectos se reflejan en la salud física, psicológica y emocional de quienes la padecen. No es de extrañar que ante este escenario, los esfuerzos por desarrollar estrategias de prevención y tratamiento de la obesidad estén aumentando cada vez más.

Las recomendaciones actuales de tratamiento y prevención de la obesidad, ya sean clínicas o quirúrgicas, son multidisciplinarias y enfocadas a cambios en el estilo de vida de la persona afectada. Lo más difícil al tratar la obesidad es lograr que la pérdida de peso sea sostenible. Sin cambios permanentes en el estilo de vida, esto no se logra. De manera que, además del nutriólogo, debe intervenir un especialista en salud mental que ayude al paciente a implementar los cambios de forma definitiva y también debe recibir asesoría para realizar actividad física regularmente. En los casos en los que sea necesario, también se puede recurrir al uso de medicamentos como parte de la terapia integral.

Los procedimientos bariátricos para tratar la obesidad son herramientas importantes para ser aplicadas a los casos que califiquen. Hay distintos tipos: el balón intragástrico, la manga gástrica, plicatura gástrica y distintas técnicas de bypass gástrico. La persona debe tener un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o mayor a 40 kg/m2 (mínimo 100 lb por encima de su peso) o un IMC mayor a 35 kg/m2 acompañado de una o más comorbilidades (Diabetes mellitus tipo 2, hipertensión, colesterol alto, hígado graso, apnea del sueño, entre otras) relacionadas con la obesidad. El paciente debe haber tenido varios intentos previos de perder peso usando dieta, ejercicio, terapia psicológica y medicamentos, sin resultados positivos. Debe recibir información sobre las distintas opciones de terapia bariátrica con sus riesgos, beneficios, seguimiento necesario y seleccionar el más apropiado en conjunto con su médico. Las contraindicaciones incluyen trastornos psiquiátricos, depresión, adicciones no controladas, embarazo y no lograr entender las instrucciones médicas para su aplicación. No cumplir con estos protocolos, aumentan la posibilidad de complicaciones y el riesgo para la vida del paciente. Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo. Escribe tus preguntas a: sodonuclim@gmail.com / @sodonuclim.