Tribunal de Trabajo del DN carece de seguridad

En un cuartito estrecho, el juez Jorge Reyes Lara, presidente del Tribunal de Trabajo del Distrito Nacional, dicta sentencias ante el riesgo de ser agredido por una de las partes que no esté de acuerdo con su veredicto. El magistrado confiesa que en varias ocasiones ha temido por su vida, porque detecta que algunas personas entran a la sala con armas de fuego.

“El problema de este Tribunal es la seguridad. En las seis salas donde se conocen los casos laborales no hay oficiales que revisen a todo el que entra para evitar que penetren con armas u objetos cortantes; tampoco tenemos detectores de metales en las puertas”, denuncia. Además, sostiene que si un abogado se violentara no le sería imposible golpear al juez porque quedan prácticamente uno al lado del otro en las salas.

No obstante, aclaró que hasta el momento no se ha reportado ningún incidente “quizás porque estamos en la jurisdicción laboral y no en la penal o inmobiliaria, donde los casos son más fuertes”, señala. En las puertas de entrada a la corte hay dos oficiales y tres más en el patio.

Otras deficiencias. El juez Reyes Lara señaló que otro problema que enfrenta el tribunal es la falta de computadoras. Igualmente por falta de tóner se ha tenido que imprimir una sentencia un día o dos después de que los jueces fallan. Pese a ello, el tribunal funciona con total coordinación y no hay mora judicial, dijo el juez. De hecho, los lunes y los viernes se destinan a labores administrativas “para que nada quede archivado sin su debido proceso”. De martes a jueves se realizan audiencia, ya sea de conciliación entre las partes, prueba o fondo.