Tribunal mantiene libertad de Hubieres y sus compañeros

POR GERMAN MARTE
La Corte de Apelación de Santo Domingo rechazó ayer el recurso de apelación interpuesto por los abogados de Caribe Tours y familiares de las siete obreras que resultaron con quemaduras al ser incendiado el autobús en que viajaban durante la huelga del transporte del pasado 12 de marzo.

Asimismo, los jueces rechazaron el pedido de la Fiscalía de que se anulara la fianza y se llevara a prisión a los transportistas Juan Hubieres, Antonio Marte, Ramón Pérez Figuereo y Alfredo Linares, principales promotores del paro durante el cual fue incendiado el autobús propiedad de Caribe Tours y en el cual viajaban decenas de obreras de una zona franca. Con su decisión, el alto tribunal ratificó la sentencia dictada anteriormente por el Juzgado Permanente de la Instrucción de la provincia Santo Domingo que impuso una fianza de un millón de pesos a los transportistas Hubieres, Pérez Figuereo, Marte y Linares contra quienes también se dicto impedimento de salida.

Los dirigentes choferiles que están en libertad tras haber pagado la fianza que les impuso el Juzgado de Instrucción el mes pasado comparecieron a la Corte de Apelación desde tempranas horas de la mañana y salieron luego del mediodía.

De inmediato Hubieres, vocero de los transportistas, dijo que acogen la decisión de la Corte de Apelación y que en su momento no apelaron la sentencia en su contra tras considerar que su sometimiento tenía un matiz político.

Indicó que los jueces rechazaron la apelación de los familiares de las víctimas del incendio del incendio tras observar que estos no se habían constituido en parte civil durante la primera fase del proceso, aunque si pueden hacerlo en lo adelante.

SE REUNIRÁN HOY CON DIANDINO

En otro orden, Hubieres informó que será hoy a las diez de la mañana cuando los transportistas agrupados en el Consejo Empresarial y Sindical del Transporte se reunirán con los técnicos de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) para debatir el precio de los pasajes.

Dijo que todos los estudios realizados por el Consejo Empresarial y Sindical del Transporte (Consetran), que coordina a las principales centrales de ese sector, indican que el precio real de cada pasaje en guagua no debe ser menor de RD$32 en guaguas, por lo que esperan que en la reunión de hoy logren un acuerdo con las autoridades en cuanto al tema del subsidio a los choferes.

Hubieres indicó que los técnicos de Consetran presentarán los cálculos que han hecho sobre los gastos operacionales que avalan que los pasajes en las rutas de guaguas debe ser no menor de RD$32.

No obstante, expresó que los choferes están dispuestos a flexibilizar su posición y discutir con los técnicos de la OPRET, “pero la tarifa será siempre superior a lo que actualmente se cobra y rondará un promedio de lo que nosotros hemos venido planteando”.

Adujo que mover un pasajero cuesta unos RD$24, si es en autobús, y un poco más si es en carro; el costo –según Hubieres- incluye, además del combustible, la depreciación del vehículo, desgaste del motor, neumáticos, lubricantes, “sólo faltaría incluir lo que es el ajuste por inflación y el costo a la ganancia.

Pese a sostener que es inevitable un alza en los pasajes o un subsidio a los transportistas, Hubieres reconoció que la gran mayoría de los usuarios del servicio no está en capacidad de pagar una tarifa de RD$32, dado que el gasto en transporte sería superior al salario mínimo.

Manifestó que en el país se han dolarizados los salarios de los ejecutivos de las empresas privadas y públicas, mientras la clase media y los de abajo se han quedado en la miseria, y esa situación es la que determina que los sectores de menos ingresos no estén en capacidad de pagar lo que cuesta un pasaje.

“Pero nosotros no estamos en capacidad de seguir brindando el servicio con la tarifa actual a menos que los que fabrican aceite, pasta de diente, ropa, comida y zapato también pongan los precios a un nivel que sus trabajadores y el pueblo puedan pagar”, expresó el dirigente quien entiende que el país se ha convertido en una “fábrica de pobres”, debido a los salarios miserables que pagan los industriales.

Afirmó que el gobierno tiene en sus manos la solución a la demanda de los transportistas, bien sea reduciendo los aranceles, o bien otorgando un subsidio directo a los estudiantes y otros sectores de bajos ingresos, así como reduciendo las “abusivas” ganancias que tienen los importadores de vehículos y repuestos.