Tributos afectarían futuro de empresas

POR JUAN M. RAMIREZ
Sin un pacto social y económico entre los sectores público y privado la reforma o rectificación fiscal que anunciaría hoy el presidente Leonel Fernández sacaría del mercado a miles de comerciantes y empresas, al tiempo que dejaría sin empleos a millares de trabajadores.

Con esa advertencia concluyó ayer el panel “Propuesta para una Reforma Fiscal Integral de 360 Grados”, auspiciado por la Federación Nacional de Comerciantes y Empresarios  de la República Dominicana (FENACER).

Esta entidad agrupa a más de 40 organizaciones del ramo en todo el país, así como por el Centro Nacional de Investigación Tributaria (CENIT)., en el hotel Lina, en esta capital.

Manifestaron su oposición a que se aumente y se amplíe la base del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y de Servicios (ITEBIS), tras considerar que afectaría directamente la base social de la sociedad y el comercio disminuiría considerablemente sus ventas.

Las organizaciones  señaladas expusieron que con el aumento de los impuestos no se garantiza que el Estado recaudará más recursos, al tiempo que recordaron que los países con mayor ingresos son los que han rebajados los tributos.

Antonio Cruz Rojas, presidente de la (FENACER) advirtió que si se asume la reforma como ha sido planteada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) se correría el riesgo de descarrilar la economía dominicana, lo que significaría la sentencia de muerte de miles de negocios y decenas de miles de trabajadores quedarían cesantes.

“Haber esperado el discurso del Presidente de la República nos situaría en la posición de reactivo, cuando en realidad, desde el mes junio del corriente año, la FENACERD ha planteado la necesidad de un pacto económico y social para la transformación, el liderazgo y la competitividad”, expuso.

Para la reforma o rectificación fiscal, la FENACERR sugiere primero el incentivo a la creación de riquezas como única forma de garantizar de manera sostenible el crecimiento de los ingresos del Estado.

Además, el apoyo a las micro, pequeñas y mediana empresas (MIPIMES), como única forma de crear los empleos que probablemente se pierdan en las grandes empresas con la entrada en vigencia del DR-CAFTA.

De igual modo, propone la ampliación de la base imponible y del universo de contribuyentes, como forma de motivar la baja de las tasas impositivas y propiciar la equidad en el pago de los impuestos.

Sugiere la sostenibilidad fiscal, es decir, ajustar el nivel de los gastos al nivel de los ingresos,  para controlar el endeudamiento público y de garantizar la estabilidad macroeconómica.

Propone además, la orientación del gasto público hacia las inversiones en infraestructura y educación, con la finalidad de propiciar el crecimiento económico con equidad y desarrollo humano.

También aboga por el respeto a las Leyes y la transparencia para garantizar el cumplimiento tributario por parte de los contribuyentes y la rendición cuentas por parte de los funcionarios públicos.

“Así cumpliremos con nuestra responsabilidad de cara a la sociedad y el país; ojalá que esta gran responsabilidad no termine siendo nuestra gran culpa. O somos todos nosotros, o simplemente dejaremos de ser”, terminó su exposición la FENACERD.

En cambio, Henry Hebrard, director del Centro Nacional de Investigación Tributaria (CENIT), consideró que no existe garantía que con el aumento de las recaudaciones se pueda traducir en un aumento necesario del gasto público.

Aclaró que no se puede satanizar el gasto público, siempre que este se dirija directamente a los sectores sociales, como educación, y no a subsidios como electricidad y otros renglones que absorben  muchos más recursos que el servicio educativo.

“Es importante que cuando hablamos de desmontar el subsidio a la electricidad esos recursos se puedan traducir en un aumento de la inversión en educación, sino tenemos garantía de qué va a pasar con ese dinero que se ahorra como consecuencia del ahorro por el desmonte a la energía”, explicó. Al panel asistieron dirigentes comerciales y empresariales del Cibao, el Sur y el Este del país, quienes respaldaron que la reforma que se apruebe sea integral, en la que esté envueltos todos los sectores productivos.

OTRAS POSICIONES

La vicepresidenta de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Eulogia Familia, consideró que la “rectificación” fiscal a que se referirá esta noche el presidente Leonel Fernández debería estar orientada a gravar a los ricos y no crear más impuestos en perjuicio de los pobres, pues esto último sería alentar una “sublevación nacional”. Abogó porque el gobierno desista de aplicar impuestos a los alimentos, artículos de consumo regular y a los servicios.

 Mientras, Paulo Herrera Maluf, coordinador de Participación Ciudadana, dijo esperar que el gobierno haga un sacrificio en lo que tiene que ver con gastos superfluos y que esta noche, en su discurso a la nación, el Presidente envíe un mensaje claro a la población de su compromiso con un necesario programa de austeridad. Abogó porque el presupuesto del 2007 no castigue las necesarias políticas sociales que requiere la población, esencialmente salud y educación.