Tú, el único obstáculo

KEDMAY T. KLINGER BALMASEDA
klinger_psicología@yahoo.es
Muchas veces perdemos la consciencia de cuál es nuestro punto de partida, a causa de los tropiezos, decepciones y fracasos que a diario la vida nos hace vivir. Esto provoca que olvidemos nuestras metas, nuestros sueños y hasta nuestros anhelos y nos sentamos obstinados y llenos de frustraciones; en vez de tomar las riendas de la situación y trazarnos un plan de trabajo, que nos permita adaptarnos al proceso de transformación que implica todo cambio de nuestras vidas, que es la clave principal para retomar el camino.

Es importante considerar que reflexionar sobre la vida, aunque resulte tedioso y hasta amenazante,  es la forma más viable de permitirnos poner todo en perspectiva, y lograr tener un visión más detallada y profunda sobre nuestras necesidades y sueños, condición necesaria para no perder el rumbo hacia las metas trazadas.

El entusiasmo que pongas en una meta no va a ser suficiente para alcanzarla, si no consideras que para obtener esos sueños, es primordial examinar actitudes y hábitos, para tratar de adaptarlos a lo que deseamos. A veces, determinamos que todo está en nuestra contra, porque nada sale como lo habíamos planeado; sin embargo, mayormente no reconocemos que ese único obstáculo en el camino y ese mayor enemigo somos nosotros mismos, que con nuestras actitudes y pensamientos destruimos las oportunidades.

Sin embargo, si nos los proponemos, es posible convertir en virtud un defecto. Uno de los principios de la programación neurolingüística (PNL) dice que cualquier conducta, actitud o emoción que tenemos, por extraña que parezca, tiene alguna intención o fin positivo, por lo que solo precisamos descubrir qué intención positiva se oculta en esa conducta que se desea eliminar y sustituirla por otro comportamiento que, manteniendo esa buena intención, sea constructivo.

El primer paso de un proceso de cambio consiste en modificar cualquier actitud limitante. Los cambios no se producen por decreto, sino por evolución, así que es inevitable ser pacientes y conscientes de los verdaderos mecanismos del mismo. Esto incita a que sea necesario conocer nuestras motivaciones y aprender de los errores cometidos para lograr un cambio auténtico Todo cambio implica una pérdida. A veces es necesario perder algo de lo que somos para lograr lo que podemos llegar a ser. Por tal razón, el pasado es fundamental para cambiar tu presente y planear tu futuro.