Tumores femeninos: ¡se pueden prevenir!

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Mujer, mayor de 40 años, fumadora y con una vida sexual activa: el retrato robot de la “candidata” a padecer un cáncer en su aparato reproductor. Y es que las células tumorales pueden presentarse tanto e la vulva como en el cuello uterino, ovarios, vagina e incluso en las trompas de Falopio.

Debido a las características de la zona en la que se desarrollan, muchos de estos cánceres no se detecta hasta que están muy avanzados, pero frente a esta situación hay dos armas infalibles: la citología y la revisión ginecológica. En el caso del cáncer de ovario, el examen ginecológico anual y las ecografías pueden detectar algún signo sospechoso. La ecografía de mama y la mamografía permiten detectar de forma precoz la enfermedad, algo clave para frenar su evolución. A continuación le damos las “señas de identidad” de los cánceres femeninos más frecuentes.

Cáncer de mama.  Es sin duda, el tumor más frecuente entre la población femenina, ya que se calcula que afecta a una de cada 11 mujeres en los pacientes occidentales. Además, constituye la primera causa de mortalidad por cáncer en las mujeres de las sociedades industrializadas.

El primer signo es la aparición de un bulto o algún cambio en la morfología habitual del pecho. También puede dar la cara mediante una secreción en el pezón o cualquier cambio en la forma y posición del mismo (por ejemplo, si se tratase hacia dentro). Otras señales pueden ser la aparición de enrojecimiento y zonas doloridas en la mama.

Algunas recomendaciones para prevenir el cáncer de mama son la autoexploración, llevar una dieta mediterránea y antitumoral, y perderle el miedo  a la mamografía.

El autochequeo regular de los senos es la mejor manera de detectar de forma precoz cualquier bulto o alteración en la mama.

Cáncer de cérvix.  Es, entre los cánceres que afectan al aparato reproductor femenino, el segundo más frecuente entre todas las mujeres, afectando principalmente a las entre 35 y 55 años. Se trata de una dolencia “silenciosa”, ya que su manifestación comienza con cambios lentos y progresivos en las células normales, por lo que tarda años en desarrollarse.

Los síntomas de este padecimiento son pequeñas pérdidas entre las menstruaciones o hemorragias después de mantener relaciones sexuales. También puede presentarse dolor al orinar y molestias habituales en la región pélvica.

Las mejores maneras de prevenir la enfermedad incluyen revisiones preventivas,  ingesta de vitamina A, y evitar el tabaco.

Someterse a la citología es la mejor forma de prevenir este tumor. De igual forma, mantener una dieta rica en esta vitamina se relaciona con un riesgo menor de desarrollar este tumor.

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Cáncer de ovario

Lo que debe saber

Es el tercer tumor femenino más frecuente entre las mujeres adultas occidentales, y también, de los ginecológicos, el que mayor mortalidad ocasiona, en le mundo. Debido a su escasa sintomatología, suele detectarse cuando ya se encuentra en estados muy avanzados, por lo tanto, son muy pocas posibilidades de cura.

Su síntoma más típico es un malestar o molestia poco específica en la región del abdomen.