“Turking”, nueva profesión para trabajar en línea

Según el estudio de Xerox, los salarios de los ‘t u rker’ suelen variar, aunque los ingresos de estos trabajadores no suelen superar los 11.000 o 12.000 euros al año

EFE/REPORTAJES. Los ordenadores y cerebros electrónicos son capaces de ganar al ajedrez al mejor jugador de carne y hueso o dotar a los robots de muchas capacidades humanas que le permitan actuar incluso en los ambientes más inhóspitos donde las personas no puede vivir sin protección como el vacío espacial o las entrañas de un volcán.

Pero hay tareas que las máquinas más avanzadas no pueden realizar. Por ejemplo, si un ayuntamiento quiere contar cuántos parquímetros tiene debidamente pintados y limpios en la ciudad, necesita disponer de personas para efectuar ese trabajo.

Una de las opciones, en este caso, consiste en pagar un determinado número de profesionales para que hagan ‘clic’ en miles de fotografías y etiqueten qué cantidad de estos elementos urbanos están en buenas o malas condiciones y cuántos de ellos habría que remozar y limpiar.

Estos trabajadores, que hacen un trabajo que no puede ser realizado por los ordenadores, son los denominados ‘turkers’ o personas que practican el ‘turking’, y está considerado como un nuevo y pujante mercado laboral ‘online’, señalan desde la compañía multinacional Xerox.

El equipo de investigación de esta empresa ha elaborado un estudio para descubrir las claves e identificar las principales características de los ‘turkers’ y cómo llevan a cabo sus Tareas de Inteligencia Humana (Human Intelligence Tasks, HITs), cómo están organizados y cómo se puede controlar este tipo de labor que, en cierta forma, es “invisible”.

El término HITs proviene la sigla HI (Human Intelligence o inteligencia humana) en contraposición a la Inteligencia Artificial o Artificial Intelligence, de los cerebros electrónicos o máquinas que razonan por si mismas, cuya sigla en inglés es AI.

“Las relaciones son clave para los ‘turkers’”, según el trabajo titulado “Being a Turker” (“Ser un “turker”) y efectuado por los científicos David B. Martin y Benjamin Hanrahan, del Centro Europeo de Investigación de Xerox (XRCE); junto con Neha Gupta, de la Universidad de Nottingham (Reino Unido); y Jacki O’Neill, antiguo investigador del XRCE.

De acuerdo a esta investigación, los ‘turker’ prefieren el anonimato y la flexibilidad, aunque también quieren mantener buenas relaciones de trabajo y una comunicación fluida, y piden una remuneración justa para el trabajo que realizan, lo que incluye salarios coherentes, imparcialidad a la hora de juzgar el trabajo y puntualidad en los pagos.

Según Xerox, el ‘turking’ es considerado como profesión cuya principal motivación es ganar dinero por la plataforma Amazon Mechanical Turk (AMT), un mercado de trabajo en internet que requiere la participación de personas y permite a las empresas acceder, mediante programación informática, a un personal diverso y aprovechar la denominada ‘inteligencia humana’.

Desde AMT señalan que existen asuntos que los seres humanos pueden hacer de manera más eficaz que los ordenadores, como identificar objetos en una foto o un vídeo, desduplicar datos, transcribir grabaciones de audio o buscar detalles en los datos.

Una pieza clave: la plataforma AMT. Las empresas o los desarrolladores que necesiten que les hagan tareas “HITs”, pueden utilizar la plataforma AMT para acceder a miles de empleados de calidad alta, de todo el mundo, a bajo coste, y después integrar mediante programación los resultados de dicho trabajo directamente en sus procesos y sistemas empresariales.

En esta web, una serie de empresas o usuarios ‘solicitantes’ suben a la plataforma diferentes tipos de HITs y los usuarios ‘trabajadores’ eligen los encargos que les interesan y los efectúan.

Cuando los ‘solicitantes’ verifican que se han ejecutado de forma correcta, remuneran a esos trabajadores.

Según el estudio de Xerox, los salarios de los ‘turker’ suelen variar, aunque los ingresos de estos trabajadores no suelen superar los 11.000 o 12.000 euros al año.

Por otra parte, de acuerdo a esta investigación muchos “turker” eligen este tipo de profesión porque no pueden encontrar un buen trabajo o necesitan ingresos adicionales, mientras que algunos trabajan desde sus casas y, para otros, hacer ‘turking’ es una de las pocas opciones para ganar dinero.

“La mayor parte de los ‘turker’, un nombre propio que carece de traducción, provienen sobre todo de Estados Unidos y la India”, explica a Efe, Ben Hanrahan, uno de los autores del estudio de Xerox e investigador en el Work Practice Technology Group del XRCE, situado en los Alpes franceses, cerca de Grenoble.

Según Hanrahan, “los ‘turker’ americanos son tanto mujeres como hombres, en su mayoría de unos 30 años de edad y están relativamente bien educados, con al menos un diploma de la escuela secundaria y, a menudo, con algún tipo de formación profesional o licenciatura. En general trabajan desde su casa”.

“Parte de la motivación para ser “turker” radica en que disfrutan de la flexibilidad que les aporta el trabajo desde casa, o porque necesitan hacerlo por razones de salud, o porque no pueden encontrar trabajo”, según explica el experto del XRCE.

Para Hanrahan, la principal diferencia de los “turker” respecto de otros trabajadores en línea o a distancia, es que su trabajo, denominado ‘freelance radical’ o ‘trabajo independiente radical’, es a menudo anónimo y no requiere mucha coordinación entre el ‘turker’ y el empleador.

“El ‘turking’ se caracteriza – según este profesional- por la falta de relaciones tradicionales entre el empleado y el empleador, aunque en algunos casos puede surgir una relación que se va desarrollando con el tiempo debido a que un trabajador es especialmente eficaz.

Trabajos para la “Inteligencia Humana”. “El tamaño y la ‘granularidad’ de las tareas de los ‘turker’ son también mucho más pequeños y su trabajo es más aislado, que los de otros trabajadores profesionales remotos o en línea”, añade Hanrahan.

El especialista explica que los ‘turker’ efectúan tareas como el etiquetado de imágenes, la transcripción de imágenes a texto (por ejemplo, las imágenes de tarjetas de visita) o la escritura de contenidos.

Además, Hanrahan cree que el modelo de ‘trabajo independiente radical’ “tiene el potencial de propagarse a otros trabajos más cualificados, en particular a aquellos que pueden ser particionados y transformados en paquetes de información con facilidad, por ejemplo escribir las entradas de un blog, lo cual ya se está efectuando con este sistema actualmente”.

En opinión de este experto, dadas las actuales tecnologías y la dirección que sigue su desarrollo, los ‘turker’ serán necesarios, al menos hasta que se entrenen los algoritmos que finalmente podrían sustituirlos.

En el futuro previsible habrá un número suficiente de las tareas tipo HIT que necesitarán un entrenamiento proporcionado por los seres humanos, de acuerdo a Hanrahan.

“Además, hay muchas tareas que requerirán a los humanos en el futuro inmediato, como las que son en si mismas juicios subjetivos o que involucran la generación de contenidos, y también se prevé que habrá una migración de nuevas formas de trabajo hacia el modelo ‘turking'”, explica.

Para Hanrahan, los humanos son mucho mejores que las computadoras en muchas cosas, algunas de ellas particularmente relevantes para el ‘turking’, como la comprensión y el razonamiento semánticos, el razonamiento subjetivo y la generación de texto, así como en los temas relacionados con la perfección espiritual y las respuestas emocionales.

“Para su trabajo, los ‘turker’ necesitan un ordenador con un acceso a internet, preferiblemente rápido”, señala este experto.

Matiza que más allá de eso, “la habilidad que se necesita puede variar, si bien disponer de un alto nivel en cuanto al ordenador y al inglés, idioma en el que están escritas muchas de las tareas, ayuda a completar los trabajos de manera más rápida”, precisa.

“El pago y la asignación de las tareas del ‘turking’ se realiza principalmente a través del sistema de Amazon”, señala Hanrahan.

 

Para convertirse en un ‘ turker ‘ bien remunerado y eficaz, el experto de Xerox recomienda al aspirante invertir una buena cantidad de tiempo en aprender el paisaje de ‘turking’, es decir, la forma de identificar a los buenos y malos solicitantes, cuáles son las cualificaciones más rentables y cómo configurar bien su entorno con diferentes recursos de software y aplicaciones.