Ucrania enfrenta crisis política

KIEV (AFP).- La crisis política ucraniana amenazaba este martes con descontrolarse completamente cuando miles de opositores rodeaban la presidencia, horas después que el candidato opositor Viktor Yushchenko se autoproclamara presidente.

   Cientos de hombres de las fuerzas especiales acordonaban la presidencia en Kiev, la capital del país, mientras los manifestantes les pedían que se unieran a ellos y coreaban lemas y consignas.

   Las fuerzas especiales bloquearon todo avance de los manifestantes hacia el edificio.

   Mientras tanto, los ministros encargados de la seguridad en Ucrania comenzaron en la noche del martes en Kiev una reunión de urgencia, informó la agencia rusa Itar-Tass desde la capital ucraniana.

   Participaban en la reunión el ministro de Defensa Alexander Kuzmuk, el ministro de Interior Nikolai Bilokon, y el jefe del servicio de seguridad nacional, Igor Smeshko, agregó la agencia citando fuentes del gobierno ucraniano.

   Tras una sesión parlamentaria en que “juró” el cargo, el candidato opositor pro-occidental Viktor Yushchenko pidió a las fuerzas del orden que se unieran a la oposición ucraniana, durante un discurso pronunciado ante más de 100.000 manifestantes en Kiev.

   Yushchenko cuestiona los resultados “fraudulentos” de la elección que oficialmente ganó el primer ministro pro-ruso Viktor Yanukovich con casi tres puntos porcentuales de ventaja sobre su rival.

   La parlamentaria opositora Yulia Timochenko había exhortado más temprano a los cien mil manifestantes reunidos en Kiev a marchar hacia la presidencia.

   “Formemos una columna y vayamos todos hacia la presidencia. Mostremos nuestras banderas color naraja. No utilizaremos la fuerza”, subrayó Timoshenko.

   “Nos quedaremos hasta que el nuevo presidente Viktor Yushchenko pueda comenzar a trabajar”, añadió Timochenko.

   El presidente ruso Vladimir Putin había pedido una salida pacífica a la crisis, pero atacó a las instancias europeas diciendo que era “inadmisible” que expresaran su inquietud por el resultado de la elección, realizada el domingo.

   Putin, que apoyó abiertamente al primer ministro Yanukovich durante la campaña electoral, habló el lunes con el líder pro-ruso para felicitarlo por su “honesta y clara” victoria.

   Yushchenko, el ex primer ministro pro-occidental, advirtió ante el parlamento que el país “está al borde del conflicto civil” cuando la región de Lviv (oeste) se unió a Kiev y cinco otros bastiones de la oposición rechanzando los resultados oficiales que daban la victoria a Yanukovich.

   El presidente del parlamento Vladimir Litvin se negó a reconocer el juramento de Yushchenko y de todas formas la sesión carecía de quórum, puesto que sólo asistieron los diputados de la oposición.

   Como un signo más de la profunda división del país, el gobierno regional de Donetsk (este) favorable a Moscú, denunció las protestas en Kiev y en las otras regiones donde se habla ucraniano.

   Mientras tanto, 150 diplomáticos ucranios, incluyendo al portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, dieron a conocer un comunicado en el que reconocen a Yushchenko como presidente.

   Yushchenko había pedido a la comunidad internacional que lo reconociera como el verdadero vencedor de una elección que muchos observadores consideran es la más importante realizada en Europa del Este desde el colapso de la Unión Soviética en 1991.

   Su victoria sacaría a la importante nación de 48 millones de personas del “abrazo” ruso y eventualmente situaría a Ucrania a las puertas de la Unión Europea y tal vez de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que haría acercarse las fronteras europeas aún más hacia Rusia.

   Esta elección ha dividido el país en dos, con los ucranio-hablantes al oeste, apoyando a Yushchenko, y los ruso-hablantes del este apoyando a Yanukovich.

   El primer ministro Yanukovich, respaldado por el Kremlin, obtuvo el 49,42% de los votos contra el 46,69% de su rival Yushchenko, según la Comisión Electoral Central.

   La Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE), estimó que la elección presidencial del domingo no responde a las normas democráticas.

   La comisión electoral central tiene plazo hasta el 6 de diciembre para anunciar el resultado final y declarar oficialmente al ganador.