Último vuelo de Paloma

Paloma San Basilio

Por todo lo alto fue el último vuelo de la cantante española Paloma San Basilio en Santo Domingo con el concierto “Hasta siempre” realizado el pasado sábado en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional ante un auditorio repleto.

Luego de 40 años de carrera, Paloma le dice adiós a sus fans con esta gira que la ha paseado por diversos países de Europa y Latinoamérica, y República Dominicana no podía quedarse.

Enfundada en un vestido negro de lentejuelas que le acentuaba su cuidada figura, la artista de 63 años apareció en el escenario a las 8:48 de la noche para ser recibida con una lluvia de aplausos por un auditorio ansioso de escucharla.

Uno de sus tres coristas la presentó como lo que es, toda una estrella, y luego de un monólogo musical relatando una breve historia de sus inicios en la música, el concierto inició con las primeras canciones que grabó en un estudio.

“Contigo”, “Secretos”, “No puedes volver a mí” y “Océano” fueron de los primeros temas interpretados por la cantante madrileña quien resaltó que “estas fueron las canciones que empezaron a formar parte de nosotros”.

La escenografía minimalista la conformaban un juego de luces, que cambiaba según el tema, y una pantalla gigante donde se alternaban imágenes de sus vídeos. Sus cinco músicos y los tres coristas se hicieron cómplices de la artista madrileña toda la noche.

Luego de recibir un ramo de flores de parte de una joven del público, la interprete soltó “cómo no voy amar, si amar es vivir y vivir es amar”.

Con cuatro cambios de vestidos que le llevaron del color negro al blanco y del rojo al beige, San Basilio dejó a más de uno sorprendido por su bien cuidada figura pero sobre todo por su elegancia y coquetería en escena.

Aunque en ocasiones el público se veía frío y tímido, algo que la propia artista resaltó, desde que escuchaban uno de sus éxitos se activaban y de inmediato la acompañaban en el coro.

Homenajes. Paloma se tomó una parte del concierto para realizar varios homenajes entre ellos a Juan Luis Guerra con el tema “Ojalá que llueva café”, canción que trató de bailar con todo su glamour a ritmo de merengue, pero que no le salió muy bien, pero fue un momento muy cómico.

Con los éxitos “La fiesta terminó”, “Cariño mío”, “Por qué me abandonaste”, “Demasiado herida” y “Luna de miel”, los temas más aplaudidos, Paloma ofreció su segundo homenaje de la noche al fallecido compositor español Juan Carlos Calderón, el responsable de una parte de sus éxitos.

Después continuó con “Beso a beso”, para de inmediato pasar a otro exitoso tema, “Juntos”.

En esta canción la ganadora de un Premio Grammy Latino pidió al público que la acompañara porque no quería retirarse sin que sus fans se aprendieran, el al parecer, tan complicado coro, pero lamentablemente, aunque trataron e hicieron su mayor esfuerzo, gran parte del público no lo logró, cosa que le sacó una fingida y cómica cara de tristeza a la también actriz.

En cada interpretación la artista demostró que ha logrado lo que pocos han alcanzado, mantener la nitidez y la potencia vocal que la caracteriza.

Musicales. Uno de los momentos más especiales de la noche fue cuando la cantante recordó una época muy importante en su carrera, el teatro musical.

El homenaje inició con la obra Evita, la cual protagonizó y calificó como el papel de su vida. La actriz hechizó al auditorio completo cuando salió vestida de blanco e interpretó como aquel diciembre de 1980 -día que se estrenó la obra- el tema “No llores por mí Argentina”. En la pantalla apareció el vídeo de aquel día, y al comparar las dos figuras sale la cuestionante de qué es lo que ha hecho esta mujer para mantenerse tan bien en todos estos años. La cantante, que ha grabado 32 discos en los 40 años de carrera siguió el homenaje con los temas de las obras “El hombre de La Mancha”, “My Fair Lady” y “Víctor o Victoria”.

¡Gracias, hasta siempre! así se despidió Paloma a las 10:43 de la noche.