Un año de sueños y angustias

Un año de sueños y angustias

Fabio R. Herrera-Miniño.

El pasado lunes en ocasión del aniversario del inicio de la Restauración de la República en 1861 el Gobierno del lic. Abinader conmemoró su primer aniversario amparado en un partido viejo solo con un maquillaje del momento y presentándose como el instrumento para el cambio y adecentar la administración pública tan carcomida por la corrupción de los integrantes de un partido que por 16 años creyeron que eran sus dueños e hicieron y cometieron  todo tipo de desmanes para apropiarse de los recursos públicos.  Sus integrantes creyeron que ese botín estatal les pertenecía, ya que los votantes le había otorgado derecho de utilizarlo a su conveniencia.

El nuevo partido con sus raíces en el viejo PRD cambiando tan solo la letra final arrancó con fuerzas de una sangre nueva impaciente para dejar atrás los malos recuerdos de sus orígenes cuya enseñanza fue de los ineficaces e inactivos de sus gobiernos corruptos y de que no sabían gobernar pese a sus golpes de pecho acerca de la calidad de sus gestiones y capacidades gerenciales y de los supuestos conocimientos de administrar el Estado.

La experiencia de los pasados 365 días ha sido una enorme mezcla de un bombardeo agresivo de la propaganda palaciega  de realizaciones hipotéticas  colocadas en la bandeja de promesas a cumplirse en el futuro cuando mejoren las condiciones sociales y económicas bajo el asedio de una crisis sanitaria sin señales de término. Ha obligado a buscar recursos donde no los hay para hacerle frente a una pandemia de final incierto.

La duración de la COVID-19 no tiene fecha definida, ya que cada día aparecen nuevas variantes con nuevas cepas mas agresivas. Tan solo por contar con las vacunas es que se ha mitigado el avance de las pérdidas  de vidas que casi dos años después de inicio de la crisis tan solo han ocurrido unos 4 millones de muertos en todo el planeta.

Las autoridades dominicanas pese a su bisoñería como diría  Manuel Fermín han manejado la crisis sanitaria muy bien y han sido muy eficientes en lograr un suministro de vacunas abundante que hasta serviría si es necesario para acudir en asistencia al vecino Haití ahora sacudido por el terrible terremoto del pasado día 13 con su alta secuela de muertos.

El presidente Abinader ha inundado al país de promesas donde sus frecuentes encuentros provinciales le permiten dar a conocer su claro y didáctico desenvolvimiento. Su cautivante verbo hace brotar esperanzas  aun cuando se sabe que por la magnitud y abundancia de las promesas es difícil que se logre cumplir aun cuando fuera un 25 por ciento de lo anunciado.

Casi todos son proyectos ya concebidos desde hace tiempo y hasta ahora aparte de la pavimentación de calles y carreteras la promesa más tangible es la construcción de la avenida de circunvalación a Baní mientras se exhibe un amplio programa de reparaciones de acueductos y plantas de tratamiento. Ahora falta más dinamismo para avanzar en la construcción de la presa de Monte Grande y revisar lo que se esta haciendo a la brigandina en la presa llamada de las Dos Bocas en Santiago Rodríguez en el río Guayubín, adjudicado bajo un supuesto concurso público.   

El presidente Luis Abinader ha inundado al país de promesas

Casi todos son proyectos ya concebidos desde hace tiempo

Falta más dinamismo para avanzar en la construcción presa de Monte Grande

Más leídas