Un clásico de    ayer y   hoy

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Converse es  la marca emblema de calle que encierra en las texturas de su asfalto, vida, pasión, fuerza, huellas…  Converse, parte de esa textura urbana, deporte, gente y estilo que caracteriza a más de una generación

ELEN JÁQUEZ
Estilo, color, forma, personalidad y vanguardismo son las características que encierra este calzado, que a través de su historia  nunca pasa de moda. Un calzado emblemático del urbanismo y la juventud.

Cargados de detalles originales, entre los que se destacan graffitis plasmados en blancos muros de filosofía de calle,  de mensajes auténticos, aclaratorios de una época y de una casta.

Sus pisadas encierran de igual manera, un sello artístico. Son los Converse, los zapatos deportivos que, a pesar de todo, siguen siendo los tenis más vendidos de la historia.

Usados en sus inicios por deportistas, rockeros independientes y millones de personas que siguen prefiriendo una calidad casi artesanal.

Estos han pasado por muchas transiciones, en un principio usados por un segmento muy reducido, hoy día, son de lo más chic para quien busca un estilo cómodo y deportivo. En tanto, su éxito radica en que nunca repiten un modelo en el mercado.

Lo que inició con una bota de lona y una estrella impresa, característica principal de esta firma de calzado y ropa deportiva, ahora se ha diversificado,  los puede encontrar con diseños hasta los tobillos o a mitad de piernas, y hasta de plataforma y tacón. Haciendo su uso en todo momento sin perder la esencia de comodidad callejera que caracteriza a los Converse. 

Un estilo con historia

Los tenis Converse han traspasado la barrera del tiempo y se han  impuesto a los cambios de la moda, haciendo que esta se adapte a ellos.  Y es que nadie se imaginó el éxito que tendría la empresa cuando el fabricante de zapatos de caucho Marquis M. Converse abrió su primera fábrica en Malden, Massachussets en 1908. Los diseños sencillos y confortables de Converse pronto ganaron muchos seguidores, pero fue una década después       cuando comenzó la verdadera “manía-converse”, al incluir la lona en la manufactura de sus productos. Estos se hicieron mucho más resistentes y perfectos para el juego de básquetbol, deporte que los adoptó como sus zapatos oficiales.

El basquetbolista Chuck Taylor se convirtió en la imagen de Converse durante los siguientes 50 años: estrella de la época que siempre demostró su preferencia por estos zapatos deportivos y que no solo se convirtió en el embajador que llevó la imagen de los Converse por todos los Estados Unidos hasta su muerte en 1969, sino que incluso, desde 1923 los adoptó como suyos al aparecer un parche con su nombre y símbolo en el área del tobillo de los zapato. Es  a partir de ese momento que la línea sería conocida como Chuck Taylor All Star Converse.

Con la profesionalización de la NBA las exigencias de los equipos aumentaron, y Converse tuvo que dejar su clásico color blanco y negro para adaptarse a las nuevas épocas y aportar los diseños coloridos y vistosos que las franquicias profesionales requerían. Incluso tuvieron que aumentar los materiales e introdujeron el vinil y la piel en aras de su supervivencia como marca y seguir siendo los favoritos de Norteamérica.

Con el lanzamiento de nuevas líneas como la Jack Purcell y la Heritage, Converse dominó el mercado en los años 70’s y 80’s. Su publicidad agresiva e intencional los colocaba como los zapatos más populares y que todos en algún momento de sus vidas ha tenido un par de estos en su armario.

La aparición de las marcas como Nike, Reebock y Adidas representaron una amenaza y para la cual la firma no estaba preparada. Por esta razón Converse comenzó a morir poco a poco hasta que se declaró en bancarrota y fue comprada por la Nike.

Existe la creencia que mientras más sucios y destartalados estén sus Converse mejor se verán. Mientras más viejos y rotos estén usted no querrá deshacerse de ellos y más amor les tendrá.

Los verdaderos amantes de los Converse no son capaces de tirar a la basura aquellos compañeros de largas jornadas de caminatas y conciertos en la Zona Colonial. Esos que llegan solo a la casa y que les huyen al agua.

Son sus tenis preferidos, pero que sus padres no quieren ver ni en pintura.

  Aun destartalados y sucios son el “tesoro” que tanto  cuida y protege de quien ose  acercarse a ellos con la intención de hacerles daño.

    Son los que, no importa la ocasión, el lugar y la vestimenta, para usted son la pieza complemento que define su estilo y personalidad.

Y es que, aunque estén sucios, no existe una razón justificada para herir sus “sentimientos” con agua y jabón.

Aun destartalados, no existe una razón por la cual llevarlos al zapatero o pensar en comprar unos nuevos, si son los que lleva en el corazón.