Un día para el teatro

El teatro dominicano ha conquistado un espacio en nuestra sociedad.

[nf]Este 27 de marzo celebramos el Día del Teatro, un arte tan antiguo como el hombre mismo, el cual fue instituido por el ex presidente Antonio Guzmán en el año 1980. [tend]

[nf]Al pasar balance en este día tan especial para la clase artística hay que destacar que tenemos buenos actores, dramaturgos y directores teatrales.

Asimismo, contamos con excelentes salas donde se expone el talento nacional.

[nf]Durante años, los teatristas dominicanos han sido voces que se identifican con nuestra cultura.

[nf]En el país contamos con una extensa lista de actores y actrices que durante años han realizado un trabajo que honran y distinguen nuestro arte.

[nf]Entre ellos se encuentran Pepito Guerra, Amarilis Rodríguez, María Castillo, Iván García, Carlota Carretero, Lidia Ariza, Franklin Domínguez, Niní Germán, Monina Solá, Yamilé Schéker, Niurka Mota, Carlos Espinal, Danilo Taveras, Edilí y Waddys Jáquez.

Asimismo, Giovanny Cruz, Enrique Chao, Angel Haché y Germana Quintana, entre otros.

[nf]Para todos ellos nuestras felicitaciones en el Día del Teatro dominicano.

Un poco de historia

Un reporte publicado por Jimmy Sierra relata que la primera persona que hizo una presentación teatral fue Cristóbal de Llerena, quien nació en Santo Domingo a mediados del siglo XVI.

Durante los siglos siguientes los habitantes de la isla disfrutaron de diversas manifestaciones dramáticas, pero no fue hasta la fundación de La Trinitaria, grupo que buscaba la independencia plena de la parte española, a partir de 1838, cuando se evidenció la necesidad de utilizar la escena como recurso para hacer conciencia de la población acerca de la problemática existente.

Fue así como los trinitarios fundaron “La Filantrópica”, organización destinada a continuar por medio del arte escénico la lucha desplegada en procura de la independencia.

La Filantrópica montó varias obras entre las que figuran “Bruto o Roma Libre”, “La viuda de Padilla” y “Un día del año 23 en Cadiz”.

No fue sino hasta la instalación del régimen dictatorial de Trujillo cuando se creó una estructura oficial “El Teatro Escuela de Arte Nacional”, este organismo no permitió el libre desarrollo de las ideas. Aunque sentó las bases para la formación técnica de numerosos jóvenes que desarrollarían sus inquietudes de manera diferente como son: Franklin Domínguez, Rafael Gil Castro, Niní Germán, Monina Solá, Máximo Aviles Blonda, entre otros.

Los grupos “Arte y Liberación” y el “Movimiento Cultural Universitario” (MCU) surgen para elevar el nivel de conciencia de la población por medio del arte. Aquí podemos destacar a Rafael Villalona, Delta Soto y Miguel Alfonseca.

Durante los siete meses que duró el gobierno del profesor Juan Bosch se hizo hincapié en el desarrollo de las artes y las letras.

El 9 de enero de 1964 Frankin Domínguez montó “Se busca un hombre honesto” y “Tribunal de confiscaciones”, con rotundo éxito en el Palacio de Bellas Artes, llevando el montaje, posteriormente a todo el país, estableciendo un récord que no se ha superado.

El auge no se detiene y otros directores y dramaturgos continúan llevando a escena de un modo sistemático producciones de cierta calidad.

Numerosos directores prosiguieron con el desarrollo del teatro en el país, entre lo que vale citar a Niní Germán, Iván García, Giovanny Cruz, Bienvenido Miranda, Maricusa Ornes, Reynaldo Disla y Jaime Lucero.

También Rubén Echavarría, Flor de Bethania Abreu, Germana Quintana, Onix Báez, Basilio Nova, Manuel Chapuseaux, Angel Mejía y Danilo Taveras.