Un discurso de profundo contenido social y ético

El discurso del Presidente Danilo Medina ante la Asamblea Nacional se correspondió con los discursos de campaña, con el Plan de Gobierno, y nos revela un Presidente comprometido con una obra de alto contenido de políticas sociales y también con la ética en el ejercicio de las funciones públicas, la transparencia, la calidad del gasto y la lucha contra la corrupción.

Aparte de la reiteración de la lucha contra la pobreza, como política base para el desarrollo, en esa línea de pensamiento  Danilo Medina habló de la reestructuración del Gabinete Social, incluir 200 mil familias en el programa Solidaridad, que junto a  “Progresando”, exitoso programa del Despacho de la Primera Dama, así como el nuevo programa “Quisqueya sin Miseria” serán los tres ejes principales de la estrategia dirigida a paliar la pobreza extrema. Los aspectos sociales del discurso aparecen en casi todos los temas desarrollados, como por ejemplo la eliminación del analfabetismo en dos años, un millón trescientos mil personas adicionales en el régimen subsidiado de la Seguridad Social, las pensiones solidarias, eliminación gradual de los cobros directos en los hospitales,  el fondo para enfermedades catastróficas y una mayor cantidad de Farmacias del Pueblo.

También cae dentro del enfoque social la construcción de viviendas populares, las viviendas para los servidores públicos, el fortalecimiento del Fondo Especial para el  Desarrollo Agropecuario (FEDA) con financiamientos blandos a pequeñas y medianas empresas familiares de origen agropecuario.

El compromiso con las micro, pequeñas y medianas empresas (“La mayor fuerza creadora de empleos del país”) se pone de manifiesto con la Ley que transformará el Ministerio de Industria y Comercio en Ministerio de Industria, Comercio y Pymes, la creación de la Dirección de Pymes, programa para la formalización de las mipymes, movilizar mayores recursos del Banreservas a ese sector, el Fondo de Asistencia Financiera a las Microfinanzas, la banca solidaria (mujeres y pobres) y convertir estas unidades en beneficiarias de las compras y contrataciones del Estado.

El presidente Medina fue enfático con el tema de la transparencia y la calidad del gasto, la reforma fiscal integral, realización de las obras por concursos, intolerancia con actos de deshonestidad, sistema de consecuencias y sanciones, rechazo al dispendio, creación de la Dirección Nacional de Ética Gubernamental y el Código de Pautas Éticas. Definitivamente el Presidente está consciente de la importancia de predicar con el ejemplo, ya que si es necesaria una reforma fiscal para aumentar las recaudaciones, simultáneamente hay que mejorar la calidad del gasto,  reducir el dispendio y la corrupción que resta recursos al gasto social.

Inversión pública como pilar del desarrollo, transparencia y eficiencia; todo parece indicar que se dará especial prioridad a la construcción de aulas, viviendas populares y proyectos “que contribuyan a impulsar el desarrollo en las zonas más deprimidas del país. Me refiero a áreas como la electrificación rural, proyectos de agua y saneamiento o infraestructuras vinculadas a proyectos de desarrollo local”.

En la inversión pública es donde históricamente se ha anidado la mega-corrupción en todos los gobiernos. Si se prioriza, si se transparenta mediante licitaciones públicas y privilegiando los contratistas de las mismas localidades, de seguro habrá mejores obras con menos recursos y un mayor impacto en las comunidades.

Educación y el compromiso del 4%, salud, el turismo como locomotora del desarrollo nacional, sector agropecuario, equidad de género, políticas para los jóvenes, la seguridad ciudadana y sector eléctrico fueron temas de importancia desarrollados, presentando a grandes rasgos los planes y metas.

En conclusión, el primer discurso del Lic. Danilo Medina como Presidente Constitucional, llenó las expectativas, representó un potente mensaje de optimismo y refleja las intenciones de dirigir un gobierno ético, austero y comprometido con políticas económicas y sociales dirigidas a reducir la pobreza y la inequidad.