Un fracaso mayúsculo

Los fondos de pensiones han resultado un lucrativo negocio para unos y un fracaso descomunal para otros. Probablemente es uno de los pocos negocios en que los dueños del capital son los que menos beneficios obtienen. Es una monstruosidad la ganancia que obtienen las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) comparada con la que corresponde a los dueños del dinero. Los datos están en el informe “Pensiones: ¿seguridad social o gran negocio? Radiografía del sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y propuestas para un nuevo modelo”, que recoge los resultados de una investigación realizada por la Fundación Juan Bosch conjuntamente con la fundación Sol, de Chile, y la Organización Internacional Médicos del Mundo.
El criterio conque fue diseñado este aspecto de la seguridad no garantiza que los trabajadores puedan lograr una pensión digna, mientras que las administradoras se llevan la gran tajada. Ya en Chile los trabajadores se movilizaron contra el régimen de pensiones y aquí será necesario hacer cambios sustanciales en la legislación que lo ampara para equilibrar mejor la rentabilidad de los fondos. En 15 años de vigencia, la seguridad social ha dejado ver fallas que deben ser corregidas, para que la población pueda beneficiarse como corresponde. El sistema de pensiones es un lucrativo negocio para unos pocos en perjuicio de los dueños del dinero.

La  paz urbana bajo asedio

Los centros de diversión bulliciosos y que invaden espacios públicos están aniquilando la paz en algunos centros urbanos que se caracterizaban por la tranquilidad. Nuestra reflexión es a propósito de la denuncia formulada por la Junta de Vecinos del Ensanche Naco y la impotencia que sienten los residentes de ese sector por el poco caso que las autoridades le han puesto a sus reiteradas quejas. Los dueños de negocios de bebidas y los parroquianos que los frecuentan no tienen el menor respeto por el derecho a la tranquilidad.

Las autoridades han bajado la guardia ante la alteración de la paz urbana que se ha generalizado en muchos sectores. Negocios cuya especialidad era despachar provisiones han incorporado las bebidas y la diversión in situ y esto está acorralando a sectores que aman la paz y tienen derecho a ella.