Un gobierno en crisis permanente: la del 2007

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POR ARTURO MARTÍNEZ M.
De la misma manera que resulta imposible retornar a la normalidad una empresa que ha quebrado porque los tipos de interés subieron de manera desproporcionada, tampoco se recuperan los pobres y la clase media una vez han sido golpeadas por errores de gestión que toman la forma de reducción del subsidio al consumo del gas licuado de petróleo y a la electricidad para llenar un hueco. La administración del Dr. Leonel Fernández debe saber que la animosidad podría ser tal que hasta desafíos en las calles podría provocar, con razón los sectores sociales perjudicados podrían pensar que no tienen culpa de que el presupuesto del 2006 se haya aprobado equilibrado, con ingresos y egresos totales estimados en RD$193,305 millones, y sin embargo, por mala gestión del Dr. Leonel Fernández y del PLD cierre con un déficit superior a los RD$10 mil millones, también están pensando que no tiene sentido el alegato del gobierno de la falta de ingresos y excesos de gastos.

Si los ingresos no resultaron como se esperaba, ello se debió a la politiquería barata que se aplicó, al malgasto en las elecciones pasadas para hoy decir que se controla el Congreso Nacional, como ejemplo tómese el caso de los hidrocarburos, el gobierno no aplicó la ley como debió ser, irresponsabilidad que en cierta medida no sólo explica la reducción de ingresos, también el exceso de gastos atribuído al subsidio de la energía eléctrica y del GLP, ello así porque el consumo de éste último producto aumentó en detrimento de las gasolinas, hasta el punto de que para todo el año 2006 se estima que la demanda de gasolinas se reduciría en 8% mientras aumenta en 12% la de GLP. En cantidades, el estimado es que el consumo de gasolinas terminaría en el 2006 en 300 millones de galones, alrededor de 25 millones de galones mensuales, mientras el consumo de GLP en 350 millones de galones, un estimado de 30 millones mensuales. Lo que estamos diciendo es que por primera vez en la historia de los carburantes en el país se consume más GLP que gasolinas, y eso se debe a la política distorsionadora del Presidente Fernández y del PLD. Los pobres y la clase media se preguntan, qué tienen que ver con ese mal manejo?.

Lo malo es que los errores del gobierno han sido apoyados por el FMI; la crisis económica del 2003, creada por la quiebra de Baninter, Bancrédito y el Mercantil, debió terminar rápidamente, así como surgió, pero el PLD y el Presidente Fernández se han ocupado de prolongarla, innecesariamente han complicado el endeudamiento del Banco Central, implica que la verdadera recuperación de la economía tardará mucho más del tiempo previsto, del que era necesario, del que por lógica debió ser, en otras palabras, la política del gobierno alejó la esperanza de un crecimiento económico sostenible y real con aumentos en plazas de trabajo. El FMI lo sabe pero no lo dice, no se puede hablar de que el país se recuperó de la crisis del 2003, el tipo de cambio se mantiene débil, por la insistencia en mantener el peso sobrevaluado, y ello quiere decir que tanto el gobierno como el FMI que le ha servido de apoyo se equivocaron al querer vender la idea de que era posible hablar de recuperación de la economía citando la estabilización del tipo de cambio, por demás basado en una sobrevaluación del peso entre 20 y 25 por ciento.

El FMI sabe perfectamente que al final de un programa lo que interesa a la sociedad es que haya más empleo y más productos elaborados en el país por esa fuerza laboral, pero lamentablemente lo que se tiene es la pérdida de más de 40 mil empleos en las zonas francas, la reducción del salario real mientras los precios de los productos básicos se mantienen a un nivel compatible con un tipo de cambio de equilibrio, superior en 20 ó 25 por ciento del que en promedio se ha cotizado. En otras palabras, se ha pretendido irrespetar la inteligencia de los dominicanos hablando de una recuperación que en verdad no existe, lo contrario es lo que se ha venido observando en los últimos dos años, la gente desesperada en busca de empleos, de ingresos para financiar el costo de la vida, se mantiene diciendo que no hay un centavo en las calles. Con el apoyo del FMI el gobierno celebró un éxito inexistente, como dice el pueblo, antes de tiempo cantó victoria, y sólo porque de manera administrativa se redujo el tipo de cambio.

En verdad el FMI no tiene culpa, su comportamiento típico a nivel internacional ha sido preocuparse por el pago de las deudas externas e internas, porque las finanzas públicas estén equilibradas, también porque las variables financieras se mantengan dentro de ciertos márgenes, y para nada le ha importado el nivel de los salarios reales, del desempleo, el crecimiento del PIB real, me refiero a los parámetros que internacionalmente son usados para decir si la sociedad avanza, se estanca ó retrocede. La culpa es del PLD y del Presidente Fernández, fueron los que obtuvieron el 57% de apoyo en las elecciones presidenciales del 2004 y los que obtuvieron el Congreso Nacional en las elecciones de mayo pasado, y el pueblo dice que se han vuelto buche y pluma no más, han devenido en un rotundo fracaso, un chasco, hasta el punto de que no saben lo que hacen, se mantienen improvisando con la suerte de 8 millones de dominicanos. El penoso espectáculo de delegar responsabilidad en el FMI, para que convenza al pueblo de la necesidad de más impuestos, es el ejemplo más reciente de la falta de responsabilidad.

Con un sistema bancario débil, en parte como resultado de la mala política monetaria de los años 1996-2000 que motivó, junto a las empresas privadas, un excesivo apalancamiento en dólares, la política fiscal correcta era mantener el gasto controlado y no aumentar la presión fiscal. Sin embargo, con el auxilio del FMI hizo exactamente lo contrario, en los dos años de gobierno del Presidente Fernández y del PLD (2004-2006), se han producido dos reformas que le han reportado al fisco nuevos ingresos por RD$56 mil millones, recursos extraídos del sector privado y la razón por la que la economía se ha mantenido recesionada, pero también el motivo por el que la recuperación bancaria ha sido muy lenta y la de toda la economía aún no se produce. Ahora para justificar un nuevo paquetazo con impuestos que superan los RD$16 mil millones, el gobierno argumenta que con relación a lo esperado los ingresos se redujeron en 0.53% del PIB, esto es RD$4,500 millones por hidrocarburos y RD$800 millones por cervezas y alcoholes, y que por otra parte, los gastos fueron superiores en 0.80% del PIB debido a que el subsidio a la energía aumentó RD$5,200 millones y RD$2,800 millones por el subsidio al GLP. También que al faltante anterior que suma 1.33% del PIB es necesario agregar el aporte de RD$5,900 millones que se hará al Banco Central (0.57% del PIB) en el 2007, de modo que el reto fiscal del 2007 según el gobierno del Presidente Fernández y del PLD es de 1.9% del PIB.

Se esperaba una mejor contribución del FMI, con carácter el Organismo debió decir al gobierno que para cerrar la brecha debe realizar economías en el gasto, que la recuperación tardará mucho años si no inicia una verdadera austeridad en el gasto en el 2007. Es que estamos en presencia de un gobierno claramente despilfarrador, que gusta gastar más allá de sus posibilidades, que gusta hablar de aumento de impuestos cuando lo que debería hacer -y el FMI exigir- es establecer una austeridad real en el gasto que se aleje de todas dudas, de manera específica reducir los gastos corrientes que superan el 16% del PIB. Si en verdad la inflación ha sido baja, luego del derroche del gobierno, es debido a que el gasto privado se redujo por los RD$56 mil millones de impuestos nuevos que pagó, no existe otra explicación, lo que demuestra la recesión de que se ha hablado.

Quiero aclarar algo. Los empresarios y los consumidores ya no se dejan engañar, piensan que es un compromiso legal y moral del gobierno del Presidente Fernández y del PLD, y del mismo FMI, cumplir con la reducción en los ingresos y que representa 1.3% del PIB. Me refiero a la eliminación de aranceles por la entrada en vigencia del Dr-Cafta por RD$6 mil millones, por el impuesto a los cheques por RD$1,300 millones, la reducción del impuesto sobre la renta por RD$1,300 millones y por la eliminación del 13% de impuesto por RD$6,200 millones, porque todo el pueblo dominicano recuerda el juramento del Presidente Fernández de que esos impuestos se eliminarían al finalizar el 2006 y el país le creyó. Ahora se debe cumplir con la palabra empeñada si es que se quiere credibilidad, y el mismo FMI, que en cierta medida estuvo de acuerdo, tampoco debería hablar de mantenerlos todos ó algunos de ellos. Pero el compromiso del gobierno aún es mayor, pero eso es que el pueblo está como el Diablo, también le corresponde producir ahorros para enviar al Banco Central el 0.57% del PIB. Lo que estamos diciendo, en resumen, es que en el 2007 el gobierno del Presidente Fernández y del PLD están en la obligación moral de producir ahorros públicos por 1.6% del PIB, lo sabían con anterioridad,  ahora no pueden alegar ignorancia, eso no está permitido. Si en el 2006, y por mala gestión, se produjo un déficit fiscal de 0.80% del PIB, es decir más de RD$10 mil millones, es responsabilidad del gobierno del Presidente Fernández y del PLD y de nadie más producir los ahorros necesarios para cubrir también ese faltante. Todo lo anterior implica que, por su mala gestión, el gobierno tiene el deber de ahorrar y ser más eficiente en el cobro para aportar en el 2007 adicionalmente 2.4% del PIB, es decir RD$30 mil millones.

Cómo recomiendan los empresarios y los consumidores que lo haga? Reduciendo el gasto en RD$15 mil millones (1.25% del PIB), aplicando correctamente la ley de hidrocarburos para producir RD$1,500 millones (0.13% del PIB), y la diferencia de RD$13 mil millones (1.08% del PIB) por mejoría en el cobro de la energía eléctrica, reduciendo la evasión fiscal y por nuevos cobros debido al aumento de la base tributaria por el crecimiento de la economía en el 2006. Pero nunca con más impuestos, porque ya no se aguanta más.