Un gran irrespeto al fundador de la República

Cuando se legislaba para mover las celebraciones de algunos días feriados con el pretexto de hacer más “viable” los días de trabajo, la Iglesia Católica Apostólica y Romana se plantó en 20, evitando que muchos de los días consagrados a exaltar a sus venerados santos, no sean movidos.
De ahí, es que, días como el 21 de enero, Día de Nuestra Señora de La Altagracia, imagen consagrada como patrona espiritual del pueblo dominicano, nunca se mueve, como tampoco es movible el Viernes Santo, Corpus Christi, Las Mercedes, entre otras festividades religiosas.
Esta ley ha hecho que las celebraciones de algunos días hayan perdido sus esencias. Tal es el caso del Día de los Santos Reyes, que al moverse, pierde su razón de celebración, que estaba fijado para el día 6 de enero de cada año.
Juan Pablo Duarte y Díez fue el propulsor de las celebraciones del Día de la Independencia Nacional, el 27 de Febrero; y de ahí, surgen otros días inamovibles, como el 16 de agosto, Día de la Restauración de la República.
Sin embargo, Duarte el ideólogo de nuestra nacionalidad, es maltratado e irrespetado, cuando el 26 de enero, día de su natalicio, es movida su celebración.
Consideramos, como estamos seguro, que muchos dominicanos también, que Juan Pablo Duarte es sumamente irrespetado, vejado y maltratado, cuando su día es movido, obedeciendo una ingrata ley que desconoce la grandeza del fundador de la Patria.