Un incendio afectó zona boscosa de Pedernales; se cree fue intencional

30_09_2015 HOY_MIERCOLES_300915_ El País8 E

De insólito y criminal puede definirse la destrucción del denso bosque, en la cuenca del río El Mulito, afluente del Pedernales, el segundo orgullo, en cuanto a recursos naturales de esta provincia, después de Bahía de Las Águilas.

La destrucción de los árboles centenarios se ha producido por un incendio que, según moradores de Mencía, la comunidad más cercana, ha sido provocado por personas que hacían talas para siembra en la parte alta.

“Lo que ocurre es que esas gentes que quemaron para sembrar productos menores como maíz, habichuela y otros, perdieron el control, y el incendio bajó al río”, declaró Juan Thomás Espinal, conocido como Brujín.

Brujín nos llevó a la zona, mientras asistíamos a ver los trabajos de una pequeña hidroeléctrica que construye la Unidad de Electrificación Rural (UER), para llevar energía eléctrica a las comunidades de Mencía, La Altagracia y Aguas Negras, la cual aprovechará el caudal de El Mulito, uno de los ríos más atractivos y hermosos de la región Sur.

Se ha integrado a la comunidad, en dicho proyecto, para lo cual se formó un comité especial a los fines de proteger El Mulito, la esencia. “Lo más importante para el proyecto”, comentó un lugareño.

Brujín nos sacó de la ruta original que se hace por Mencía, pese a que teníamos que hacer el recorrido desafiando la corriente del río y las resbaladizas rocas, acariciadas por las cristalinas aguas. “Lo hice para que vieran esto que están observando”, dijo el agricultor lleno de indignación.

El incendio ha afectado maderas preciosas como caoba, cabirmay cigua blanca, precisamente especies que Medio Ambiente ha incluido en los planes especiales de reforestación y que abundan en esta zona, a más de mil metros sobre el nivel del mar.

Nereyda Espinal, una conocida dama nacida en Mencía y quien emigró en el 2006 a España estaba disfrutando de las frescas aguas de El Mulito, hermoso río que impresiona a los visitantes, e interrumpió su momento placentero para denunciar también la indiscriminada tala en la misma cuenca. “Me pasé toda la niñez y mi adolescencia y jamás había visto algo igual”, dijo.

Un agricultor que pidió reservas contó una escena dramática que observó: “las ramas incendiadas caían al río y se apagaban, dejando humareda en varios puntos de la cuenca”, declaró.

La gran devastación está encima del caudaloso y hermoso río, pero es de difícil acceso desde el caudal hacia la parte devastada, porque la altura en algunos puntos es de hasta cien metros.

El Mulito es el principal y prácticamente el único afluente del río Pedernales que abastece de agua potable y sirve de riego para la agricultura de Pedernales y Anses –a- Pitre, municipio de Haití, limítrofe en la parte Sur.

Este río contiene decenas de balnearios especiales. El más conocido está debajo del destacamento del Ejército, donde acuden cientos de vacacionistas los fines de semana.
Organismos internacionales han patrocinado a la alcaldía del distrito municipal José Francisco Peña Gómez, conocida como La Altagracia, con la finalidad de crear conciencia sobre cómo preservar el importante río.

Un chofer que transitaba por el lugar dijo que estas quemas la producen haitianos que trabajan en propiedades de dominicanos, y que realizan las tareas sin ninguna supervisión.

Desde la parte dominicana, donde se ha conservado más la capa forestal, se aprecian decenas de incendios en la parte haitiana que han terminado con casi toda la cobertura vegetal.

“Varios haitianos cargan la madera desde este lado, para preparación de hornos de carbón en su territorio”, expresó un agricultor de la zona que se identificó solo como Manuel.