Un inmenso abismo salarial

La inequidad es la madre de muchas  brechas sociales,  y  es común que en el Estado se den casos en que para el desempeño de dos funciones esencialmente útiles, haya una diferencia de remuneración que raya en lo escandaloso. Ese es, por ejemplo, el caso de la  diferencia abismal que existe entre lo que devenga un senador y lo que gana un maestro, pues el primero recibe 107.6 veces el salario que gana un maestro de una sola tanda. Y el abismo se ahonda si desglosamos el origen y justificación de cada partida que se paga a uno y a otro.

En un país en que existe la convicción de que solo la multiplicación del  conocimiento puede sacarnos del atraso, no debería haber vacilación en reconocer que hay que pagarle al maestro un salario decoroso. En vez de eso, en medio de la lucha de ADP por mejora salarial para los maestros, desde la cúpula de la instancia política en el poder se cuestiona lo que debería dejarse discurrir como una gestión meramente sindical, no partidista, por una reivindicación que se cree justa.

El intrusismo partidista en la función de los sindicatos resulta ser un componente nocivo. Ese es el caso entre partido de Gobierno y ADP, pues la demanda de reivindicación social se ejerce, evidentemente, en contradicción con una línea política. Hay que dejar libres a los gremios para luchar contra las brechas que fomenta el mismo Estado.

Regulación para las motocicletas

Las motocicletas son la principal causa de muerte por accidentes de tránsito en este país. Aunque son la fuente de ingreso de muchas familias como medio de transporte, son inexistentes los controles de registro y circulación de estos aparatos. Circulan sin placas ni seguros y pocos de sus conductores tienen licencia. Con este tipo de vehículo se viola abundantemente la ley de tránsito y son un medio preferido para la comisión de crímenes.

Por todo lo anterior, entusiasma la iniciativa anunciada por AMET con el objetivo  de aplicar regulaciones sobre un millón 600 mil motocicletas que hay en el país. Esto hace suponer que se trabajará para hacer que los motociclistas respeten la ley de tránsito y para corregir el desparpajo que existe en la importación y ensamblaje de estos vehículos en el país. Será bien acogido todo lo que se haga para reducir la participación de motocicletas en sucesos mortales.