Un jardín de
amor en la UASD

MILLIZEN URIBE
m.uribe@hoy.com.do
Cuando Misola Matos, estudiante de periodismo en la UASD, dio a luz a su niña Crisbel, su ritmo académico cambió. Ella, que anteriormente cursaba  siete y ocho materias por  semestre, ahora sólo llevaba una o dos, pues no tenía quién cuidara a su bebé y sus profesores no le permitían llevarla a clases.

Pero en la actualidad, Matos ha retomado su ritmo escolar, pues  la creación de la estancia infantil de la UASD le ha permitido disponer de un lugar donde  dejar a  Crisbel mientras estudia.

Una idea novedosa.  Debido a  la gran cantidad de  estudiantes que atravesaban la misma situación de Misola, a la profesora Zoraida de León se le ocurrió la idea de crear una estancia infantil en la UASD.

“Yo soy profesora de Psicología y siempre tenía casos de estudiantes, inclusive algunas muy buenas, que abandonaban la carrera por años, porque tenían que dedicarse a cuidar a sus niños”, expresa De León.

Fue así como en el 2005, De León presentó al rector de entonces, Roberto Reyna, el proyecto que contemplaba la creación de la estancia. Él  lo recibió  con júbilo y se lo plantearon al Despacho de la Primera Dama, donde Margarita Cedeño de Fernández lo asumió, comprometiéndose a construirla y equiparla.

El 24 de mayo de 2007 se inauguró la estancia con el nombre de Centro de Desarrollo Educativo Jardín Infantil Progresando.  Desde entonces la UASD se ha encargado de la parte operativa y lo que surgió como una idea novedosa, ahora es una realidad.

El amor ante todo

Los  servicios de la estancia infantil están dirigidos a los sectores de  la familia dominicana en mayor desventaja social: infantes y madres solteras.

En su funcionamiento no opera ni  como una guardería infantil, ni como un centro educativo o “nursery”. “Las actividades que realizamos con los niños no se hacen en base a un programa escolar  para pasar de curso,  sino que  estimulamos su desarrollo temprano en el aspecto psicomotor, cognitivo y psicosocial de los niños; eso sí, el amor por los niños está ante todo”, asegura De León. En la estancia los infantes   reciben supervisión, cuidados médicos y estimulación temprana por parte de un personal muy capacitado.

Además, las madres se benefician con  información, apoyo y entrenamiento en prácticas saludables de crianza, a través de talleres formativos sobre educación inicial.

“Disponemos de un equipo multidisciplinario, formado por psicólogos, médicos y trabajadores sociales comprometidos con el desarrollo integral de los infantes, y que a la vez apoya a las madres en  la crianza de sus hijos e hijas”, expresa De Léon.

Un día en la estancia

El día de un niño  que asista a la estancia infantil de la UASD inicia a las 7:00 de la mañana, cuando su mami lo deja para  irse a recibir clases. Aquí el niño espera por sus demás compañeritos,  en edades que van desde los  3 meses a los 6 años de edad, y juntos disfrutan de un desayuno que debe proveerle la madre, pues como explica De León, el centro no tiene capacidad para asumir los costos de alimentación.

“Dentro de nuestros requerimientos está que los niños traigan merienda, pampers, toallitas húmedas y un medicamento simple, porque no podemos asumir este tipo de costo”, explica la ideóloga del proyecto.

Ya desayunados, los bebés pueden dormir la siesta o jugar con sus  compañeritos. Luego, las psicólogas los hacen partícipes de un programa de actividades que contempla juegos con los que se busca estimular su desarrollo físico y emocional. A la hora del almuerzo, el bebé puede recibir una visita de su madre que, si no tiene clases, puede ir y retirar el bebé o sentarse en el  jardín  a compartir un rato con su hijo hasta que llegue su próxima clase.En la tarde, la faena se reinicia: el bebé puede retomar la siesta y  luego incorporarse a las actividades hasta que su madre, pase por él.

1. Facilidades

Los niños tienen acceso a los servicios pediátricos y psicológicos disponibles en el centro. Las madres reciben apoyo psicológico e inclusive se han detectado casos de violencia intrafamiliar en los que entonces se brinda asistencia legal. También ayudan a canalizar pensiones alimenticias para las familias que las necesiten. 

2. Los requisitos

Está ser estudiante activa, madre soltera (aunque hay algunos casos de parejas), no trabajar, disponer de pocos recursos, vivir sola o no tener quien  cuide a su bebé.

Aquellas interesadas que cumplan estos requisitos  pueden formular su solicitud y hacer el proceso juntamente con su reinscripción semestral. Las instalaciones  son muy cómodas y amplias.

3.  El personal

Es multidisciplinario, aunque la mayoría pertenece al área de psicología, hay educadores, un pediatra  y una abogada. También hay auxiliares y ayudantes que son estudiantes que aprovechan para realizar su pasantía en la estancia infantil. 

Testimonio

Roselis González

23 años

Estudiante de Medicina

Cuarto semestre

“Este proyecto me ha beneficiado. Yo tenía un año fuera de la universidad porque no podía dejar al niño sólo, pero gracias a este apoyo que me han dado he podido estudiar y lo hago con mucha  tranquilidad porque aquí  me lo atienden bien”.