Un manejo adecuado de las estrategias

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Desde mis años de estudiante de postgrado, 1962 y 1965, he creído que uno de los puntos fundamentales es poseer una estrategia adecuada que nos permita enfrentar, con éxito, las situaciones que, inevitablemente, se nos presentan en la vida. El principio primario de la estrategia es lograr entrelazar la estrategia de corto plazo para que fortalezca a la mediana y la de largo plazo. El logro de este principio permitirá alcanzar la verdadera prosperidad tanto de una nación como de una corporación. Una estrategia adecuada nos evitará caer en el principal obstáculo para un poderoso desarrollo económico sostenible: el inmediatismo, que puede, en ocasiones, incentivar un consumismo excesivo.
Para estos dos trabajos que presentamos, nos sustentamos en estudios realizados por seis extraordinarias instituciones: Harvard Business Review, la Escuela de negocios Wharton, McKinsey, Strategy and Business, Deloitte y Scientific American (institución fundada en el 1845).
La estrategia funciona como un plan en diferentes plazos para alcanzar determinadas metas bajo un nivel de incertidumbre. Se trata de tres fases fundamentales: diagnóstico, formulación e implementación. En este orden de ideas, la estrategia empieza con un profundo estudio del entorno, continúa con el definir la o las metas que se desea alcanzar, especificar los recursos y planes de acción necesarias en cada plazo para alcanzar el objetivo, continúa con la toma en cuenta de la incertidumbre y finaliza con la ejecución del plan formulado.
La estrategia está directamente ligada al liderazgo y constituye un componente determinante para la presencia del mismo. La reputada escuela Wharton realizó un estudio con 20,000 ejecutivos, con el que identificó las habilidades que deben poseer líderes para tener un pensamiento estratégico. La primera es poder anticipar. Los líderes (de instituciones públicas y privadas) deben lograr la detección temprana de amenazas y oportunidades que pudieran generarse ante posibles cambios del entorno. La segunda es retar, lo que significa que los estrategas deben lograr eliminar sus propias percepciones y las de los demás y ver la realidad objetivamente para así poder manejarla de la mejor manera.
Los líderes y gerentes también deben interpretar los patrones y enfoques nuevos que surjan en su entorno y determinar las posibilidades que trae su aparición. Igualmente, saber tomar decisiones rápidas sin sentirse desconcertados. Otro punto importante es establecer comunicación efectiva en los grupos en los que participan de manera que los diferentes puntos de vista se alinean y se logre llegar a consenso. Finalmente, los estrategas tienen que ser capaces de ser resilientes y aprender en cada situación que se les presente, aunque no se obtengan los resultados, a priori, deseados.
La teoría de juegos es el área de las matemáticas y la economía que elabora modelos para estudiar la toma de decisiones e interacciones en estructuras de incentivos, denominadas juegos. Se trata de organizar las opciones que tiene un ente y sus incentivos a fin de considerar sus posibles elecciones, nunca de predecirlas, pues hablamos de incentivos que pueden variar y depender de muchos factores. Así, la teoría de juegos es la representación matemática y lógica de las estrategias.
Hoy, a la hora de elaborar las estrategias, los líderes deben considerar las actuales tendencias que se dan a la luz de este mundo globalizado. En este sentido, se necesitan estrategias innovadoras para impulsar el crecimiento y hacer frente a las nuevas demandas de hoy. De igual manera, es necesario tomar en cuenta el auge de las redes sociales y cómo las nuevas tecnologías están bajando los costos, eliminando barreras de entradas, permitiendo el flujo de información y mejorando los sistemas de comunicación.
En conclusión, la estrategia da cierta dirección a nuestras acciones, decisiones y a nuestro futuro. Nos proporciona una perspectiva amplia del panorama general en que nos encontramos y las posibles circunstancias que se podrían dar y prepararnos para ello. Terminamos esta primera entrega con unas palabras de Henry Ford: “Antes de nada, estar preparados es el secreto del éxito”.