Un nuevo rincón para sibaritas

Lo que inició como una pastelería de vocación francesa, en poco más de tres años se ha convertido en el nuevo rincón para los sibaritas. Así es Clementine, un local que suma sabores, ideas y creaciones con la firme intención de seguir en la preferencia de  los paladares dominicanos.

Tras un exitoso recorrido, el restaurante está de estreno. Han lanzado una nueva carta. Una exquisita propuesta que llega cargada de novedades, ofreciendo una pluralidad de platos caracterizados por la calidad de sus ingredientes y una elegante combinación de sabores.

“Nuestros clientes nos solicitaban más opciones, que poco a poco fuimos agregando a nuestra carta, pero fue recientemente que decidimos proponerles formalmente más alternativas”, comenta Micaela Tolentino, propietaria y chef de Clementine, junto a Vanessa Gaviria. Concretamente, “el nuevo menú brinda más y variados aperitivos y platos fuertes, sin dejar de lado los favoritos de nuestros visitantes. También, una renovada carta de vinos y precios nuevos”, agregó Tolentino. 

El recorrido por la recién estrenada oferta culinaria de Clementine se inicia con una completa selección de entradas y aperitivos. Tequeños, montaditos, bruschettas, carpaccios y  ceviches, entre otros, son parte de las recetas para compartir. Destacan el “Tuna tartar asiático con pico de gallo y aguacate”, el “Mil hojas de hongos, tomates confitados, pimientos asados, queso de cabra y salsa pesto”, los “Nachos mexicanos”, los “Pimientos asados, tres pimientos rellenos de queso ricotta, puerro y nueces” y las populares “Flautas de pollo”.

Al mediodía o a la cena, las opciones disponibles van desde sándwiches, ensaladas, pastas y risottos, hasta carnes, pescados y aves. Entre estas podemos mencionar el “Mero a la provenzal”, “Risotto de salchicha italiana”, “Pechuga de pollo rellena, envuelta en tocineta con salsa de ciruela”, y “Camarones phad thai”. 

“Me gustaría recalcar que el menú actual está pensando en todos los gustos y a buen precio”, dice Vanessa Gaviria. 

Por último, Clementine también ha agregado platos “light” y vegetarianos a su carta. Pero, quizás como una prueba de su vocación al cliente, complacen cualquier petición de sus visitantes. 

Concepto e historia. Tras un largo período de gestación, Clementine abrió sus puertas el 13 de diciembre de 2008, como un pequeño café boutique donde sus visitantes podían comer algo ligero y disfrutar de postres, pastelería y panadería francesa. Dos años después, evoluciona, complementado su oferta con un variado  menú de desayunos, almuerzos y cenas y ofreciendo una renovada gama de sabores, ideas y creaciones. Además, un nuevo local en la Max Henríquez Ureña 54.

Definido por sus propietarias como un lugar único, un pequeño rincón de París en Santo Domingo, su modernidad es acogedora y cargada de sorpresas.

Zoom

Las propietarias

Vanessa Gaviria y Micaela Tolentino

Vanessa Gaviria es venezolana, reside en Santo Domingo desde 2007. Emprendedora, profesional e independiente, estudió Art Culinary Management en la Ecole de Paul Bocuse (Each), en Lyon, Francia. En su país natal fue propietaria del restaurante Café Atlantique, uno de los más reconocidos en la escena gastronómica de Caracas, y de una empresa de catering, donde se afianzó en el arte de los sartenes y sabores.

Micaela Tolentino es dominicana. Desde niña, sintió atracción por la cocina y, según rememora, le encantaba experimentar con los alimentos. Esa pasión se convirtió más tarde en MC Pastelería, negoció que le brindó grandes satisfacciones. Estudió Artes Culinarias en la Pontificia Universidad Católica Madres y Maestra (PUCMM). Ambas tenían el mismo sueño: crear un lugar con los más exquisitos platos y la más suculenta pastelería. Al momento de conocerse, Micaela completaba su carrera como chef y Vanessa buscaba la manera de introducirse al mundo culinario que tanto amaba en un su nueva casa, RD.