Un paso al frente por la Justicia

La administración de justicia ha sido objeto de fuertes críticas, las más punzantes de las cuales tienen que ver con la calidad de los resultados. Algunas decisiones de jueces son objeto de investigaciones que ya han acarreado medidas de coerción. La falta de un celoso monitoreo pudo ser, quizás, lo que permitió que las cosas llegaran a tal extremo. La necesidad de un seguimiento a la marcha de los procesos y el cumplimiento de plazos y horarios ha persistido en todo momento.
De ahí que estimamos saludable la decisión del Consejo del Poder Judicial, de crear comisiones que darán seguimiento a la administración de justicia en los doce departamentos judiciales del país, para ayudar al fortalecimiento y la agilización de los procesos. Registrar las causas de aplazamientos de audiencias y otros incidentes puede ayudar a corregir esas causas.
Y aunque la autonomía de los jueces es terreno muy delicado, no debería faltar el requerimiento de motivaciones bien detalladas y explícitas de cada sentencia y cada decisión sobre la marcha de los procesos, sobre todo en materia penal. Hay que velar por una justicia ágil y oportuna, en la que el cumplimiento de la dinámica de los procesos se conjugue con sentencias cuya calidad resista todo cuestionamiento que se produzca fuera del ámbito de los recursos de apelación y casación.

Debemos ser previsores

La producción agropecuaria del país sufrió los embates de la aguda sequía que nos afectó durante 2015. La escasez de agua para siembras y hasta para consumo humano fue la característica más dramática de ese proceso. Lo peor de todo es que están dadas las condiciones climatológicas para que 2016 sea un año de sequía, de escasas lluvias, y para eso debemos estar muy bien preparados, para poder afrontar otra posible escasez de agua.
La Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC) hace un llamado oportuno para tomar las medidas de prevención pertinentes ante la posibilidad de más sequía. Hay que hacer una buena programación de siembras y limitar aquellos cultivos que demandan mucha agua. Hacer un uso racional del agua que tenemos será siempre una medida atinada.