Un PRD nuevo

Conforme a las experiencias derivadas de las constantes divergencias que se suscitan en el PRD, y lo que es peor, que sus dirigentes se hacen que no entienden que la ciudadanía está hastiada de esos lamentables episodios, la alternativa que asoma es fundar el Partido Revolucionario Dominicano Auténtico (PRDA).

Esa opción facilitaría la ocasión clave de que forjar el nuevo PRDA y de resultar minoría, los que se queden en el PRD de 1939 entonces dominarán el escenario a lo interno de la institución política que fundaran ese año en La  Villa de El Cano, propiedad de José Virgilio Martínez Reyna, en los suburbios de La Habana, y que integraron Juan Isidro Jimenes Grullón, Juan Bosch y Cotubanamá Henríquez. Y si logran mayoría, concluye todo.

La agrupación política que por mayor tiempo ha accionado en el país, y que ha debido respetar y honrar a sus figuras señeras, incluyendo a los presidentes Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco y Jacobo Majluta, y a José Delio Guzmán, Secundino Gil Morales, Pablo Rafael Casimiro Castro. Fulgencio Espinal, Aníbal Campagna García, Ambiórix Díaz Estrella, y al más emblemático de todos, José Francisco Peña Gómez.

Fue el admirado y serísimo legislador Hugo Tolentino Dipp quien lanzó la sugerencia, conforme reseña HOY del 18 de este mes, conminando a las bases que “decidan la creación de un Partido Revolucionario Pañagomista o Auténtico”.

Los episodios reincidentes nada altruistas que protagonizan los dos llamados “líderes” del PRD, concitan a procurar una salida definitiva a estas rebatiñas, la última, alusiva  rechazar la facción de Hipólito Mejía la decisión correcta del Tribunal Superior Electoral que se pronunció  en relación a unos miembros del CEN que Miguel Vargas no remitió, grave falta, pero que el TSE no podía crear motu propio.