Un preso enfermo de ETA abandona su huelga de hambre  

MADRID. AFP. El preso de ETA, gravemente enfermo, Iosu Uribetxeberria, cuya situación había desencadenado una oleada de protestas entre los reclusos de la organización separatista armada vasca en cárceles de Francia y España, abandonó hoy su huelga de hambre tras dos semanas de ayuno.  

“Ha decidido priorizar su vida”, dijo Jon Garai, un portavoz del colectivo de apoyo a los presos de ETA, Herrira, a los medios en San Sebastián (País Vasco, Norte).  

Garai subrayó la “extrema debilidad” de Uribetxeberria, quien había sido condenado en 1998 a 32 años de cárcel por el secuestro del funcionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara, quien estuvo retenido durante 532 días, en lo que ha sido el secuestro más largo de la historia de ETA.  

Gravemente enfermo con un cáncer terminal, Uribetxeberria se había declarado en huelga de hambre el ocho de agosto para reclamar su libertad condicional.  

Según el informe médico exigido por el ministerio del Interior con el fin de poder decidir sobre su puesta en libertad, Uribetxeberria sufre un cáncer “incurable” y sólo tiene una posibilidad entre diez de sobrevivir más de un año.  

El ministerio le concedió el viernes el régimen de semilibertad que abre la vía una libertad condicional, sobre la que tiene que decidir un juez.  

El caso de Iosu Uribetxeberria había provocado un movimiento de solidaridad entre los 700 presos de ETA detenidos en cárceles de España y Francia, más de 200 de los cuales también decidieron unirse a su huelga de hambre.  

Responsable de la muerte de 829 personas en más de 40 años de atentados por la independencia del País Vasco, ETA anunció el 20 de octubre “el cese definitivo de su actividad armada”, pero sin entregar las armas ni disolverse.