Un préstamo para mejorar la calidad de la educación. ¿Cómo?

Cuando en el 2012 se veía inminente la victoria del ex presidente Hipólito Mejía, y se comenzaron a barajar nombres para ocupar los ministerios, se rumoró que ante la millonada de pesos manejaría el Ministerio de Educación por la aplicación del 4% del PIB para Educación, don Sergio Grullón, el cuñado de Hipólito, sería el ministro de Educación.

Temprano, el día 1ro. de octubre en curso, al recibir el periódico HOY, nos sorprende el titular principal de ese diario: “Banco Mundial aprueba préstamo US$50 millones para mejorar la calidad de la educación”.

¿Por qué la sorpresa? Porque entendemos que el Gobierno no tiene la necesidad de tomar un solo chele prestado para educación, ya que por concepto del 4% se recibirán este año unos 99 mil millones de pesos para el Ministerio de Educación. Entonces, ¿para qué buscar otros 2,250 millones de pesos más?
Este préstamo otorgado por el Banco Mundial viene a incrementar aún más el alocado endeudamiento externo que ha sido una constante en los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana, cuyo monto llega ya a US$15,772.2 millones hasta agosto de 2015, según cifras oficiales del Ministerio de Hacienda.

Con la millonada que recibe el Gobierno del 4% del PIB, que fue una conquista de la población, no es necesario seguir endeudando el país, por lo menos en este renglón.

Ha sucedido que el Gobierno sólo se ha dedicado a construir aulas escolares de una manera inadecuada, sin verificar la necesidad numérica de escolares en cada lugar.

Por eso, se consigna que la denominada “revolución educativa” ha sido un fracaso, si tomamos en cuenta que la preparación y distribución alimenticia a los estudiantes no resultan con efectividad y eficiencia.
El Gobierno ha tenido como uno de las principales renglones el Programa de Alimentación Escolar (PAE), pero ha funcionado con muchas deficiencias. Y las cifras indican que unos 326 estudiantes se han afectado este año.