Un tema preocupante

FRANCISCO ÁLVAREZ CASTELLANOS
Los intercambios de disparos entre policías y presuntos delincuentes, es un tema sumamente preocupante, por la periodicidad con que se producen. En los últimos siete meses los “presuntos delincuentes” muertos por la Policía superaban los 140.

Sin embargo, no leí nada sobre la cantidad de policías muertos en los ya famosos “intercambios de disparos”. La propia Policía Nacional debería informar al respecto.

En este país las armas de fuego en manos de civiles son miles. Muchos las tienen para defenderse de los atracos y los robos nocturnos tan de moda en los últimos años.

Yo creo que un civil armado tiene muchos problemas, porque puede verse compelido en un momento cualquiera a hacer uso de su arma para defenderse de un delincuente. Y no son muchos los civiles que se han entrenado para disparar armas de fuego con efectividad y no saben los intríngulis de esa acción.

Hay que saber, primero que todo, cómo manejar el arma, saber cómo dirigir el tiro y estar a la expectativa de lo que vendrá después. No obstante, lo recomendable es que no se produzcan esos “intercambios de disparos”.

Ahora, cuando un policía enfrenta un delincuente armado y dispuesto a todo, sobrevive el que tenga mejor  puntería, no importa quién tenga la razón.

Lo que se impone es que todo aquel que tenga un arma haga dos cosas: si no tiene permiso para portarla, entregarla a la Secretaría de Interior y Policía, mientras se le expide el permiso de rigor. Y eso de “portarla” es algo relativo.

Un civil armado en la calle llama la atención. Si es muy notable que hace el bulto del arma, mucha es la gente que si no conoce al individuo le “escurrirá el bulto” y doblará en la próxima esquina.

Un arma tiene también el problema de que parece que hace al hombre más hombre. Problema, porque seguramente hay un número de prójimos que con una 45 al costado se cree un supermán.